Atentado en Pakistán: explosión y ataque armado dejaron al menos 15 policías muertos
Al menos 15 policías murieron y varios agentes resultaron heridos tras un atentado ocurrido este fin de semana en la ciudad de Bannu, en la provincia pakistaní de Khyber Pakhtunkhwa, una de las regiones más afectadas por la violencia insurgente en el país.
El ataque comenzó cuando un vehículo cargado con explosivos impactó contra un puesto policial, provocando una fuerte detonación que destruyó gran parte de la estructura y dejó agentes atrapados bajo los escombros.
Cómo ocurrió el ataque en Bannu
Según informaron autoridades locales, la explosión se produjo durante la noche del sábado y fue seguida por un intenso enfrentamiento armado entre las fuerzas de seguridad y un grupo de militantes que ingresó al lugar tras la detonación.
Las tareas de rescate se extendieron durante varias horas y permitieron recuperar cuerpos y asistir a los policías heridos. De acuerdo con reportes internacionales, al menos tres efectivos sobrevivieron al ataque y fueron trasladados a hospitales de la zona.
Además, investigadores señalaron que los atacantes habrían utilizado drones durante el operativo, un dato que refuerza la complejidad de la ofensiva.
Qué grupos son investigados por el atentado
El ataque fue reivindicado por una alianza militante llamada Ittehad-ul-Mujahideen. Sin embargo, las fuerzas de seguridad pakistaníes continúan investigando posibles vínculos con otras organizaciones insurgentes activas en la región.
Aunque no hubo confirmación oficial sobre la participación del Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP), distintos analistas consideran que las características del atentado coinciden con operaciones atribuidas anteriormente a los talibanes pakistaníes y grupos aliados.
El TTP mantiene antecedentes de ataques contra policías, militares y edificios gubernamentales, especialmente en zonas cercanas a la frontera con Afganistán.
Crece la violencia en el noroeste de Pakistán
La provincia de Khyber Pakhtunkhwa enfrenta desde hace años un escenario marcado por la violencia armada y los ataques insurgentes. Desde 2022, organismos internacionales y reportes de seguridad registraron un incremento sostenido de atentados contra fuerzas de seguridad pakistaníes.
Entre los antecedentes más graves figura el atentado suicida ocurrido en enero de 2023 en una mezquita dentro de un complejo policial en Peshawar, donde murieron decenas de personas.
Tras el ataque en Bannu, el gobierno pakistaní reforzó las medidas de seguridad en distintos puntos de la provincia y declaró el estado de emergencia en hospitales locales para agilizar la atención médica de los heridos.
Tensión regional entre Pakistán y Afganistán
El atentado volvió a exponer las tensiones entre Pakistán y Afganistán por la presencia de grupos armados en la zona fronteriza.
Islamabad acusa desde hace tiempo a las autoridades afganas de permitir la actividad de militantes en su territorio, mientras que el gobierno talibán rechaza esas acusaciones y sostiene que la inseguridad en Pakistán responde a problemas internos.
Especialistas en seguridad internacional advierten que el aumento de la violencia podría afectar la estabilidad regional y profundizar el conflicto diplomático entre ambos países.

