La morosidad de los hogares creció con fuerza en el último año
La morosidad en los créditos de las familias argentinas alcanzó su nivel más alto en los últimos 15 años, de acuerdo con datos del Banco Central de la República Argentina.
Según el último registro disponible, correspondiente a diciembre de 2025, el índice de mora de los hogares llegó al 9,3%, más del triple del 2,5% registrado a fines de 2024.
Este deterioro refleja dificultades crecientes para cumplir con los pagos de préstamos, en un contexto marcado por tasas de interés elevadas, ingresos familiares estancados y mayor dependencia del crédito para sostener el consumo.
Además, el problema se amplía cuando se consideran las deudas con entidades no bancarias. Al incluir financiamiento de fintech, tarjetas de supermercados y plataformas digitales, la irregularidad total en el sistema llega al 13%.
Tasas altas y salarios estancados, entre las principales causas
Economistas señalan que el aumento de la morosidad está estrechamente ligado al contexto financiero actual. Desde la consultora LCG remarcan que las tasas activas se mantienen elevadas, lo que encarece el costo de los préstamos.
Por ejemplo, la tasa nominal anual promedio de los préstamos personales rondó el 69% en febrero, en un escenario donde los salarios se mantienen estancados o incluso pierden poder adquisitivo.
A esto se suma un cambio en el destino del crédito dentro de la economía. El economista Sebastián Menescaldi, director asociado de la consultora Eco Go, explicó que el financiamiento al sector privado creció fuertemente en los últimos años, tras la reducción del crédito al sector público.
Según el especialista, actualmente las tasas reales son positivas, lo que implica que los créditos no se licúan con la inflación. En ese contexto, muchas familias tomaron financiamiento para compensar la caída del poder adquisitivo.
Más de la mitad de los adultos tiene deudas
Un informe de estudios económicos del Banco Provincia indica que más de uno de cada dos adultos en Argentina tiene algún tipo de financiamiento activo.
En total, 20,5 millones de personas están endeudadas, ya sea con bancos o con entidades no financieras. Esto representa un aumento del 8% respecto de 2024.
El estudio también muestra cambios en la composición del endeudamiento:
- Las personas con deudas solo en bancos cayeron 4%.
- Quienes mantienen deudas solo con entidades no financieras crecieron 18%.
- Los que combinan bancos y otras entidades aumentaron 29%, sumando 1,6 millones de nuevos deudores.
De esta manera, casi dos millones de personas accedieron a financiamiento por primera vez durante 2025.
Los créditos más pequeños concentran los mayores atrasos
El análisis del sistema financiero revela que los préstamos de menor monto presentan más problemas de pago.
- 20% de los créditos menores a un millón de pesos registra irregularidades.
- En los préstamos superiores a 10 millones de pesos, la mora cae al 10%.
En promedio, una de cada cuatro personas endeudadas enfrenta dificultades para cumplir con sus obligaciones, una proporción significativamente mayor a la que surge al analizar el total de la cartera.
Además, el nivel de endeudamiento de los hogares aumentó. La relación entre deuda e ingresos pasó de 1,5 salarios a 2,5 sueldos entre mediados de 2024 y fines de 2025, lo que implica que las familias sumaron un salario adicional de deuda en apenas un año.
Qué podría pasar con la morosidad en 2026
Las proyecciones de analistas y entidades financieras indican que la situación podría mantenerse tensa en el corto plazo.
Desde el Banco Provincia advierten que el ingreso disponible de los hogares seguirá bajo presión, ya que el proceso de desinflación se apoyaría en una moderación de los salarios y en el aumento de precios regulados, como tarifas de energía y transporte.
En ese escenario, la recuperación del consumo sería limitada y las tensiones en el crédito familiar podrían persistir durante 2026.

