Services, una empresa de origen neerlandés especializada en infraestructura offshore, que participa tanto de Sea Lion como del proyecto Vaca Muerta Oleoducto Sur (VMOS).
Bluewater, con presencia en dos proyectos petroleros
Bluewater fue contratada por el consorcio que desarrolla VMOS para fabricar dos monoboyas destinadas a la operación marítima del oleoducto, una infraestructura considerada estratégica para aumentar la capacidad de transporte y exportación del petróleo producido en Vaca Muerta.
El proyecto es impulsado por YPF junto con otras importantes compañías petroleras y tendrá su punto de salida en Punta Colorada, Río Negro.
Las monoboyas fueron fabricadas en Emiratos Árabes Unidos y recientemente comenzaron su traslado hacia la Argentina. Durante el recorrido atravesaron el Estrecho de Ormuz y luego fueron transferidas a otro buque para continuar viaje hacia Sudamérica.
YPF informó que las estructuras llegarán a Río Negro hacia fines de octubre, como parte de la etapa final de la obra marina.
El vínculo con Sea Lion
La controversia surgió porque Bluewater también participa del desarrollo de Sea Lion, un yacimiento ubicado aproximadamente a 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas.
La compañía es propietaria del buque Aoka Mizu, una unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO) que será utilizada para comenzar la extracción de petróleo en el proyecto.
Sea Lion es operado por la israelí Navitas Petroleum junto con la británica Rockhopper Exploration. Ambas empresas ya habían sido alcanzadas por sanciones de la Argentina debido a sus actividades hidrocarburíferas vinculadas con las islas.
El nuevo escenario se produjo después del anuncio del presidente Javier Milei sobre un decreto destinado a reforzar y agilizar las sanciones contra empresas relacionadas con la explotación petrolera considerada ilegal por la Argentina en el área de Malvinas.
VMOS sostiene que no existió incumplimiento
Desde VMOS explicaron que la contratación de Bluewater se realizó bajo los procedimientos internos de cumplimiento y de acuerdo con la legislación argentina vigente.
Según indicaron desde el consorcio, el contrato para la fabricación de las dos monoboyas fue firmado el 12 de junio de 2025 y, en ese momento, Bluewater no tenía vínculos con compañías relacionadas con Sea Lion.
El proyecto argentino también sufrió modificaciones en sus plazos de entrega como consecuencia del contexto internacional y de las dificultades derivadas de la guerra en Medio Oriente.
Sin embargo, el acuerdo entre VMOS y Bluewater permanecía vigente cuando la compañía neerlandesa posteriormente estableció su vínculo comercial con el proyecto Sea Lion.
El debate que abrió el nuevo escenario
La coincidencia temporal de ambos contratos plantea interrogantes sobre las obligaciones que podrían corresponder a las empresas involucradas.
Por un lado, queda por determinar si la relación comercial posterior de Bluewater con Sea Lion puede generar algún tipo de consecuencia bajo la normativa argentina. Por otro, también aparece el interrogante sobre qué nivel de información deben intercambiar las empresas cuando un proveedor estratégico comienza a trabajar con un proyecto cuestionado por las autoridades argentinas.
El Gobierno ya anunció que notificó a unas 180 empresas en relación con las actividades hidrocarburíferas en Malvinas. Bluewater, hasta el momento, no aparece entre las 45 personas y compañías incluidas en el primer proceso sancionatorio anunciado.
La situación coloca a la empresa neerlandesa en una posición particular: es proveedora de una infraestructura considerada estratégica para la expansión petrolera argentina y, al mismo tiempo, mantiene una participación comercial en el proyecto Sea Lion, en el centro de la nueva disputa diplomática por la explotación de hidrocarburos en las islas.

