Denuncian condiciones de encierro “inhumanas”
La defensa de Tony Janzen Valverde Victoriano, conocido como “Pequeño J”, presentó un hábeas corpus ante la Justicia Federal en el que denunció que el acusado permanece bajo un régimen de aislamiento extremo en el penal de Marcos Paz.
Según el escrito presentado por su abogado, Lucas Contreras Alderete, el detenido permanece en una celda individual y sin contacto con otros internos, una situación que calificó como una forma de “tortura y violencia institucional”.
La presentación sostiene que las condiciones de encierro exceden los límites razonables de una pena privativa de la libertad y generan un sufrimiento desproporcionado. Por ese motivo, la defensa solicitó la inmediata libertad de Valverde Victoriano por considerar ilegal el régimen al que está sometido.
El pedido de videollamadas con su madre y su hermana
En caso de que la Justicia rechace el pedido de excarcelación, la defensa reclamó medidas alternativas para mejorar las condiciones de detención.
Entre ellas, solicitó el traslado a otro establecimiento penitenciario o, al menos, que se autoricen videollamadas con su madre y su hermana, residentes en Perú, dos veces por semana.
El planteo busca garantizar el contacto familiar del acusado, quien permanece detenido en Argentina mientras avanza la investigación judicial por el asesinato de tres jóvenes en Florencio Varela.
La apelación contra el procesamiento
Además del hábeas corpus, la defensa apeló el procesamiento dictado por el juez federal Jorge Ernesto Rodríguez, titular del Juzgado Federal N°2 de Morón.
El recurso cuestiona la resolución judicial por considerar que contiene una “imputación genérica y precaria”, sin precisar cuál habría sido la participación concreta de Valverde Victoriano en los hechos investigados.
Según el planteo, el procesamiento lo vincula con una organización criminal y le atribuye aportes esenciales al plan delictivo, pero no detalla acciones específicas, momentos determinados ni pruebas directas que permitan establecer su responsabilidad penal.
Cuestionamientos a las pruebas
Otro de los ejes de la apelación apunta a la valoración de la evidencia reunida en la causa.
La defensa afirmó que la acusación se sustenta principalmente en testimonios que presentan contradicciones y que, según su interpretación, no cuentan con corroboración objetiva suficiente.
Asimismo, sostuvo que no existen registros materiales, comunicaciones ni elementos concluyentes que permitan ubicar a “Pequeño J” en el lugar de los hechos o demostrar su participación en la planificación, el cautiverio o los asesinatos.
Por estos argumentos, solicitó que la Cámara Federal revoque el procesamiento, la prisión preventiva y el embargo de mil millones de pesos dispuesto en su contra.
La acusación por el triple crimen de Florencio Varela
Valverde Victoriano se encuentra imputado por los delitos de homicidio agravado por premeditación, ensañamiento, alevosía y violencia de género en la causa que investiga los asesinatos de Lara Gutiérrez, de 15 años; Brenda del Castillo, de 20; y Morena Verdi, también de 20.
Tras conocerse los crímenes, el acusado abandonó el conurbano bonaerense y permaneció prófugo durante más de diez días. Finalmente fue detenido en la localidad peruana de Pucusana, al sur de Lima, luego de una búsqueda internacional coordinada entre distintos organismos de seguridad.

