La reciente denuncia por acoso y agresión sexual contra Julio Iglesias, realizada por dos exempleadas, reactivó una serie de testimonios y recuerdos públicos sobre el comportamiento del artista. En ese contexto, volvió a viralizarse un video de archivo de una entrevista que Susana Giménez le realizó en 2005, donde el cantante intenta besarla en reiteradas ocasiones, incluso forzándola, mientras la conductora intenta esquivarlo.
Las imágenes, que en su momento fueron leídas como una situación “incómoda pero graciosa”, hoy generan un fuerte rechazo en redes sociales. En el fragmento se observa cómo Iglesias toma el rostro de Susana al ingresar al estudio e intenta besarla en la boca. Ella lo esquiva y comenta: “Siempre me da beso”, frase que repite a lo largo del intercambio, en un intento de exponer la conducta sin romper el clima televisivo del programa.
¿Qué se ve en el video que hoy genera repudio?
El episodio ocurrió durante una de las emisiones más vistas de la televisión argentina de entonces. Tras el primer intento de beso, Susana bromea:
“Sabía que esto iba a pasar. No me quería poner brillo porque venía Julio, sabía que me iba a besar y después se lo dejaba pegado a él”.
La conductora intenta así navegar una situación incómoda en vivo. Sin embargo, ya sentados en el sillón, el cantante redobla la apuesta:
“Me cuesta mucho porque los besos que te doy en privado son más bonitos que los públicos”.
Minutos después, vuelve a acercarse con la boca abierta, la atrae hacia él y la retiene. La incomodidad es visible. Susana se retuerce y trata de evitar el contacto. La escena, vista hoy, evidencia una falta de consentimiento que genera rechazo masivo entre los usuarios.
El nuevo contexto y las denuncias
La reaparición del video coincide con las graves acusaciones que enfrenta Julio Iglesias por presuntos hechos ocurridos en sus residencias de Punta Cana y Bahamas. La investigación, que se habría extendido durante tres años, se apoya en testimonios de exempleadas que describen un entorno de control, maltrato y situaciones de abuso.
En paralelo, comenzaron a surgir relatos de figuras del espectáculo que trabajaron con el artista y recordaron episodios incómodos o desagradables. En este marco, el archivo televisivo con Susana Giménez adquiere un nuevo significado: ya no se interpreta como un gesto seductor exagerado, sino como una conducta invasiva naturalizada por la época y el formato televisivo.
El debate que se abrió en redes no solo apunta al comportamiento del cantante, sino también a cómo la televisión de años atrás toleraba —e incluso convertía en espectáculo— situaciones que hoy resultan inaceptables.

