La polémica por la Finalissima 2026 sumó un nuevo capítulo luego de las declaraciones del presidente de la CONMEBOL, Alejandro Domínguez, quien afirmó que la Selección Argentina es “bicampeona” tras la cancelación del partido ante la Selección de España. Desde Europa, no solo respondieron los medios, sino también el entrenador español, que marcó su postura.
La declaración de Domínguez y el cruce con UEFA
Durante el sorteo de copas, Domínguez aseguró que Argentina debe ser considerada campeona por la no realización del encuentro. “Somos bicampeones porque ellos no se presentaron”, expresó en alusión a la falta de acuerdo con la UEFA.
El dirigente también dejó una crítica hacia Europa: “Hay que creérsela, el pasto del vecino no siempre es tan verde”, en referencia a las diferencias por la sede del partido.
La respuesta del DT de España
El entrenador de España, Luis de la Fuente, salió al cruce de estas declaraciones y dejó en claro su postura. “Siempre he dicho que quería disputarla”, afirmó en conferencia de prensa.
El técnico remarcó que su intención fue constante desde el inicio: “Quería jugarla por muchos motivos, por ganar un título y por enfrentar a Argentina”. Además, sostuvo que esa misma postura fue compartida por la Real Federación Española de Fútbol.

España niega responsabilidad en la cancelación
De la Fuente también desligó a su federación de la suspensión del encuentro. “No se ha podido jugar por circunstancias que no tienen que ver con decisiones de la Federación Española”, explicó.
En ese sentido, valoró los esfuerzos realizados para disputar el partido y destacó que, ante la cancelación, España organizó amistosos internacionales como alternativa.
Disputa entre federaciones y versiones cruzadas
La cancelación de la Finalissima profundizó las diferencias entre la AFA y CONMEBOL por un lado, y la UEFA junto a la RFEF por el otro.
Mientras desde Europa apuntaron a Argentina como responsable, desde Sudamérica sostienen que siempre hubo voluntad de jugar en sede neutral, rechazando la opción de Madrid por considerar que afectaba la equidad deportiva.
Un título sin definición oficial
El conflicto se originó tras la caída de la sede inicial en Qatar y la imposibilidad de acordar un escenario alternativo. La falta de consenso derivó en la cancelación definitiva del partido, dejando la Finalissima sin resolución.
Aunque desde CONMEBOL sostienen la figura del “walkover” para declarar campeón, esta interpretación no es reconocida por UEFA. El trofeo continúa sin una definición oficial y mantiene abierta la controversia internacional.

