Rosario Central tuvo un estreno adverso en el campeonato. El Canalla ganaba, controlaba el desarrollo y parecía encaminar su debut, pero en apenas dos minutos Belgrano revirtió el resultado y se llevó una victoria 2-1 del Gigante de Arroyito, que presentó su renovado sistema de iluminación.
El partido marcó además el debut de Jorge Almirón como entrenador auriazul, en una noche que comenzó con ilusión y terminó en decepción para el público local.
Un inicio con esquema sorpresivo y poco brillo
Almirón sorprendió en la previa con un planteo táctico distinto al del cierre de la temporada pasada. Central salió con cinco defensores, dos volantes centrales, Di María con libertad desde la derecha, Campaz bien abierto por izquierda y Veliz como única referencia ofensiva.
El primer tiempo fue discreto. Al Canalla le costó generar juego y manejar la pelota, especialmente en el mediocampo. El debutante Pizarro mostró dificultades para distribuir con rapidez, mientras que Campaz fue el jugador más desequilibrante del equipo.
Central defendió bien y pegó primero
En defensa, Rosario Central no sufrió demasiado. Belgrano tampoco logró imponer su juego y apenas inquietó con un par de remates de Fernández, bien controlados por Jorge Broun.
Sobre el cierre del primer tiempo llegó la jugada clave: una falta a Di María inicialmente sancionada fuera del área fue corregida por el VAR. Ángel Di María ejecutó el penal con jerarquía y puso el 1-0, resultado con el que el Canalla se fue al descanso.
El complemento mantuvo la paridad
El segundo tiempo continuó con un desarrollo parejo y de bajo vuelo futbolístico. Belgrano avisó con una acción individual de Uvita Fernández, cuyo remate pasó cerca del palo izquierdo de Broun.
Con el partido sin un dominador claro, Almirón modificó el esquema antes de los 25 minutos, pasando a una línea de cuatro defensores tras el ingreso de Coronel. También movió el ataque con el ingreso de Copetti por Veliz.
Dos minutos fatales y final inesperado
Las variantes no le dieron resultado a Central. Belgrano se sintió más cómodo, manejó mejor los tiempos y aprovechó sus oportunidades. En apenas dos minutos, el Pirata concretó dos ataques certeros y dio vuelta el marcador.
El Canalla no logró reaccionar ni administrar la desventaja, y el pitazo final confirmó un debut con derrota en casa.
Un estreno que dejó más dudas que certezas
El regreso al Gigante con luminarias renovadas no tuvo el final esperado. Central pagó caro no saber cerrar el partido y quedó expuesto en un tramo decisivo. El inicio del ciclo Almirón fue con tropiezos, en una noche que prometía más de lo que finalmente entregó.

