El ex presidente brasileño Jair Bolsonaro fue trasladado a una cárcel de Brasilia donde cumplirá su condena por intento de golpe de Estado en condiciones consideradas “más favorables” por la Justicia. La medida fue ordenada por el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes y confirmada por la agencia AFP.
Bolsonaro, de 70 años, fue condenado en septiembre a 27 años de prisión por conspirar para mantenerse en el poder tras perder las elecciones de 2022 frente a Luiz Inácio Lula da Silva. Desde fines de noviembre permanecía recluido en una habitación de la Policía Federal, también en la capital.
¿Dónde cumplirá la condena?
El ex mandatario fue trasladado al complejo penitenciario de Papuda, en las afueras de Brasilia, y alojado en “Papudinha”, un predio de la policía militar dentro del mismo complejo. Según la resolución judicial, allí contará con un espacio reservado normalmente para cuatro personas, con cocina, televisión, cama matrimonial y un área externa privada.
El tribunal detalló que tendrá más tiempo para recibir visitas, podrá tomar sol y realizar actividad física en cualquier momento del día. Además, dispondrá de una cinta de correr y una bicicleta, en línea con recomendaciones médicas.
Condiciones “excepcionales” y críticas familiares
El juez Moraes sostuvo que las nuevas condiciones son “aún más favorables” que las anteriores y recordó que Bolsonaro ya gozaba de “condiciones absolutamente excepcionales y privilegiadas” en la sede policial, incluyendo el servicio de entrega de comida, negado al resto de los presos en Brasil.
Carlos Bolsonaro, hijo del ex presidente, cuestionó el traslado y lo calificó como un paso hacia un “ambiente carcelario severo”. En redes sociales denunció una “tamaña maldad” del magistrado.
Salud y pedidos de prisión domiciliaria
La defensa, la familia y aliados del ex mandatario impulsan desde hace semanas una campaña para obtener la prisión domiciliaria por motivos humanitarios. Bolsonaro arrastra secuelas de un ataque con arma blanca en 2018, fue hospitalizado en diciembre por una cirugía de hernia inguinal y recibió atención médica tras una caída en prisión.
Moraes negó en reiteradas oportunidades ese beneficio, aunque esta semana autorizó una nueva evaluación médica para resolver el pedido más reciente.
Panorama político y futuro judicial
Inhabilitado para competir por cargos públicos antes del juicio, Bolsonaro niega haber intentado un golpe de Estado y denuncia “persecución política”. Según la normativa vigente, debería permanecer preso alrededor de ocho años antes de acceder a una flexibilización de la pena.
Sin embargo, el Congreso —de mayoría conservadora— aprobó en diciembre una ley que podría reducir ese plazo a poco más de dos años. Aunque el presidente Lula vetó la norma, el Parlamento puede revertir la decisión con una votación.
Lula, de 80 años, ya expresó su intención de postularse a un cuarto mandato. Como eventual rival podría emerger Flavio Bolsonaro, hijo mayor del ex presidente, quien cuenta con el respaldo de su padre desde la prisión para continuar su legado político.

