La violencia del crimen organizado volvió a mostrar su rostro más extremo en Ecuador. Este domingo, la Policía encontró cinco cabezas humanas colgadas en un cartel en una playa turística de la ciudad de Puerto López, en la provincia de Manabí.
El lugar es conocido por el avistamiento de ballenas y recibe miles de visitantes cada año. Sin embargo, también se encuentra dentro de una región golpeada por una escalada de violencia que no da tregua.
Cómo fue el hallazgo en Puerto López
Según el parte policial, los agentes realizaron “la verificación de cinco piezas anatómicas (cabezas) que estaban colgadas” en un paseo marítimo frente a la playa, cerca de un hotel.
Las imágenes difundidas en redes sociales muestran los restos atados con cuerdas a dos postes de madera, en plena arena y frente al mar. El impacto visual generó conmoción entre vecinos, pescadores y turistas.
Junto a las cabezas, los responsables dejaron un mensaje escrito en una tabla de madera:
“El pueblo es de nosotros. Sigan saliendo a robar a los pescadores y a seguir pidiendo carnet de vacuna, que ya los tenemos identificados”.
En Ecuador, el término “vacunas” se utiliza para referirse a las extorsiones que las bandas criminales imponen a comerciantes y pobladores a cambio de supuesta protección.
Las autoridades informaron que no se hallaron los cuerpos completos de las víctimas y que la investigación continúa para identificar a los responsables y a las personas asesinadas.
Una región marcada por la violencia
Puerto López se ubica en Manabí, una de las provincias más afectadas por la criminalidad. El último fin de semana de diciembre murieron al menos nueve personas, incluida una bebé, en ataques armados atribuidos a disputas entre bandas locales.
Ecuador cerró 2025 con una tasa récord de homicidios de 52 cada 100.000 habitantes, según datos del Observatorio del Crimen Organizado. Masacres carcelarias, enfrentamientos armados y asesinatos múltiples se volvieron frecuentes en distintas zonas del país.
La respuesta del Estado
El presidente Daniel Noboa impulsa una política de mano dura contra el crimen organizado, inspirada en el modelo de El Salvador. En ese marco, declaró al país en conflicto armado interno contra las mafias.
Pese a estas medidas, la violencia persiste. Ecuador se convirtió en un nodo clave del narcotráfico internacional por su ubicación estratégica, como salida de cocaína hacia Europa y Estados Unidos. Esa condición lo transformó en un territorio disputado por organizaciones criminales cada vez más violentas.
El hallazgo en Puerto López refleja hasta dónde están dispuestas a llegar estas bandas para sembrar miedo y control territorial, incluso en destinos turísticos.

