La ciudad de La Habana enfrenta una creciente emergencia sanitaria por la acumulación de basura en calles y espacios públicos. Ante las fallas del sistema de recolección, miles de vecinos comenzaron a quemar residuos a cielo abierto como una alternativa improvisada para reducir los basurales.
Actualmente, funcionan menos de la mitad de los 106 camiones recolectores disponibles en la capital cubana. Según datos oficiales, solo entre 44 y 47 vehículos están operativos, una situación que profundizó el deterioro del servicio en distintos municipios.
H3: La quema de basura se volvió una práctica habitual
Barrios como Guanabacoa, Centro Habana, Marianao y Vía Blanca registran diariamente incendios de residuos en esquinas, parques y terrenos abiertos. Las columnas de humo y el olor tóxico ya forman parte del paisaje urbano.
Vecinos de distintas zonas aseguran que la situación se volvió insostenible. “Hay basureros ardiendo junto a viviendas y espacios públicos”, relató una trabajadora de la salud citada por medios independientes.
La escasez de combustible y el deterioro del parque automotor aparecen entre las principales causas del colapso del servicio. A esto se suma la falta de personal, debido a los bajos salarios en el sector de limpieza urbana.
H3: La acumulación de residuos agrava la crisis sanitaria
La capital cubana genera cerca de 23.800 metros cúbicos de residuos por día, aunque solo se recolecta una parte. Además, la ciudad cuenta con unos 10.000 contenedores, cuando especialistas estiman que serían necesarios entre 20.000 y 30.000.
Frente al avance de los basurales, las autoridades habilitaron puntos de “incineración controlada” como medida de emergencia. Sin embargo, especialistas advirtieron sobre los riesgos ambientales y sanitarios de esta práctica.
El Centro de Neurociencias de Cuba alertó que la inhalación de humo tóxico puede provocar problemas respiratorios y neurológicos, especialmente en niños y adultos mayores.
H3: Protestas vecinales y daños en la infraestructura
La crisis también generó protestas en distintos sectores de La Habana, con cacerolazos y cortes de calles impulsados por vecinos afectados por la acumulación de basura.
Por otro lado, la estatal ETECSA informó que las quemas dañaron postes, cables y gabinetes de telecomunicaciones, afectando el funcionamiento de los servicios en varias zonas.
En algunos barrios, incluso, los residentes aprovechan la llegada de los bomberos para solicitar agua, en medio de los problemas de abastecimiento que también atraviesa la ciudad.
H3: El gobierno cubano busca alternativas ante la emergencia
El gobierno de Cuba anunció proyectos de inversión para mejorar el sistema de recolección de residuos y presentó decenas de medidas para enfrentar la crisis. No obstante, hasta el momento, los resultados siguen siendo limitados.
Mientras tanto, la acumulación de basura y las quemas continúan expandiéndose por distintos sectores de la capital, en un escenario marcado por la crisis económica y las dificultades estructurales del sistema urbano cubano.

