El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, mantuvieron este martes una reunión en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El encuentro incluyó distintos asuntos de la agenda bilateral e internacional. Entre los temas abordados estuvieron las Islas Malvinas, la situación en Medio Oriente y cuestiones vinculadas al comercio, según informó Reuters.
Burnham sostuvo que ambos mandatarios establecieron una buena conexión durante sus primeros contactos y destacó la importancia de fortalecer la relación entre Estados Unidos y el Reino Unido.
La cuestión de las Malvinas
La conversación sobre las Islas Malvinas se produjo después de varias semanas de declaraciones de Trump que generaron incertidumbre sobre la tradicional posición de Washington respecto de la disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido.
A comienzos de septiembre, Trump había señalado que Estados Unidos revisa sus posiciones y había evitado confirmar si mantendría su respaldo histórico a Londres en la cuestión de las islas. Sus declaraciones provocaron reacciones tanto en Argentina como en el Reino Unido.
En ese contexto, el Gobierno británico reafirmó su postura sobre el archipiélago y sostuvo que su compromiso con los habitantes de las islas permanece vigente.
El encuentro en Nueva York
La reunión entre Trump y Burnham fue el primer encuentro presencial entre ambos desde que el dirigente británico asumió como primer ministro. La conversación se desarrolló durante la Asamblea General de la ONU, donde ambos participan de la agenda internacional.
Además de las Malvinas, los mandatarios analizaron cuestiones vinculadas con Medio Oriente y las relaciones comerciales entre ambos países. Burnham afirmó que existe interés en profundizar la cooperación bilateral.
La cuestión de las Malvinas adquiere especial relevancia para Argentina debido al reclamo histórico de soberanía sobre el archipiélago, administrado por el Reino Unido desde 1833. La disputa derivó en la guerra de 1982 y continúa siendo un tema central de la política exterior argentina.

