La alianza entre el gobierno de Nicolás Maduro y el régimen de Irán no se limita al intercambio comercial o energético. Incluye cooperación en materia de inteligencia y seguridad, con la presencia en Venezuela de miembros de la Fuerza Quds, el brazo externo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Según información a la que accedió Infobae, esta estructura opera en el país caribeño con una organización jerárquica definida, integrada por agentes que viajan de manera frecuente entre Caracas y Teherán, algunos de ellos bajo cobertura diplomática.
Estructura de la Fuerza Quds en Venezuela
La conducción de esta red en territorio venezolano está a cargo de Ahmad Asadzadeh Goljahi, un oficial iraní que administra las operaciones locales de la Fuerza Quds. Además, lidera el denominado Departamento 11000, una subunidad con antecedentes en operaciones internacionales de alto impacto.
Este departamento responde a nivel global a Sardar Ammar, señalado por Israel como responsable de complots terroristas en distintos países de Europa y Oceanía. El historial de esta unidad incluye intentos de atentados contra objetivos diplomáticos israelíes, como el frustrado ataque en México en noviembre pasado.
El rol de Asadzadeh y los departamentos operativos
Asadzadeh también integra el Departamento 840, identificado como el centro operativo para asesinatos en el exterior. Tras la muerte de Qassem Soleimani en enero de 2020, tuvo la misión de coordinar acciones de represalia, que incluían la captura y eliminación de los responsables del ataque en Bagdad.
En paralelo, mantiene una fachada civil como Director Ejecutivo de la Asociación de Amistad Irán y América Latina, una organización señalada como instrumento de penetración regional. En abril de este año, concedió una entrevista a la televisión estatal iraní donde destacó los vínculos estratégicos entre Teherán y América Latina.
Agentes bajo cobertura diplomática en Caracas
Otro actor central es Mostafa Shanghaghi, quien opera desde la Embajada de Irán en Caracas con estatus diplomático. Cuenta con experiencia previa en la Península Arábiga, donde habría colaborado con los rebeldes hutíes en Yemen.
Shanghaghi ha sido visto en actos públicos junto a Maduro, incluyendo homenajes oficiales al ex presidente iraní Ebrahim Raisi, fallecido en mayo de 2024. Sus viajes entre Caracas y Teherán son frecuentes, y suele trasladarse acompañado por otros agentes iraníes.
Entre ellos figuran Hooman Ahmadi, Ahmad Behzadifar, Vahid Rezaei, Mehrdad Jafari, Ali Jarganitilaki, Mohammadreza Sarkhosh, Mahmoud Shaker y Ebrahim Shariatzadeh, quienes, según fuentes de Medio Oriente, mantendrían vínculos con el Ministerio de Defensa iraní y la Guardia Revolucionaria Islámica.
Apoyo mediático y vínculos con grupos armados
La red se completa con Hadi Gaeini, responsable en Venezuela de Islamic Republic of Iran Broadcasting (IRIB). En el pasado, habría actuado como nexo entre la Fuerza Quds y organizaciones como Hezbollah, Hamas y milicias iraquíes.
El respaldo iraní al chavismo se remonta a la presidencia de Hugo Chávez, cuando Caracas buscó alianzas con adversarios de Estados Unidos e Israel. Desde entonces, Venezuela se convirtió en una plataforma logística clave para la expansión iraní en la región, facilitando documentación, recursos y cobertura a distintos actores.
Alcances y límites de la alianza
Pese a la cooperación sostenida, analistas señalan que la capacidad real de Irán para brindar apoyo militar directo a Venezuela es limitada. La distancia geográfica y los recientes ataques israelíes contra infraestructura estratégica iraní reducen el margen de acción del régimen teocrático fuera de su región inmediata.
En ese contexto, la ayuda iraní a Caracas aparece más como un respaldo político y simbólico que como una garantía efectiva de seguridad.

