La discusión pública sobre el precio de la ropa en la Argentina volvió a instalarse este jueves tras una declaración de la senadora Patricia Bullrich. En una entrevista televisiva, la dirigente contó que el traje que vestía había sido comprado en el exterior a través de Amazon y que pagó entre 40 y 50 dólares.
La afirmación se dio durante una charla en LN+, donde el tema surgió de manera distendida a partir de comentarios sobre la vestimenta de dirigentes políticos. “Lo compré por Amazon”, explicó Bullrich, y aclaró que se trató de una compra realizada en Estados Unidos.
Un traje importado y la comparación con precios locales
Según relató la senadora, el traje le resultó “barato y lindo” en comparación con los valores que se manejan en el mercado argentino. Ante la consulta del periodista, incluso se quitó el saco para revisar la etiqueta y precisó la marca.
“Le Suit. Cuarenta o cincuenta dólares el traje”, detalló. Al tipo de cambio actual, ese monto equivale a unos 75 mil pesos, una cifra muy inferior al precio de un traje similar en la Argentina. En el mercado local, prendas equivalentes suelen partir desde los 300 mil pesos, incluso en marcas consideradas accesibles.
La marca y los precios en plataformas online
Al buscar el modelo mencionado, se pueden encontrar trajes de la marca Le Suit en Amazon a valores cercanos a los 100 dólares. No obstante, los precios varían según el talle, el color y las promociones vigentes.
Le Suit es una firma especializada en indumentaria formal femenina. Tiene una presencia sostenida en plataformas de venta online y un perfil asociado a la sastrería clásica.
El antecedente de Luis Caputo y la reacción del sector textil
Las declaraciones de Bullrich se suman a la polémica generada días atrás por el ministro de Economía, Luis Caputo. El funcionario había contado que el saco que vestía era de la marca Massimo Dutti y que lo había comprado en el exterior hace más de diez años.
En ese contexto, Caputo afirmó que no suele adquirir ropa en el país y definió a esa firma como “relativamente buena y barata”. Sus dichos fueron interpretados como una crítica a los precios de la indumentaria local y a las políticas de protección de la industria textil.
Desde el sector, la respuesta fue inmediata. El presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), Claudio Drescher, expresó su malestar y aseguró sentirse “triste y sorprendido” por las declaraciones de un funcionario de alto rango, al considerar que colocan en una situación incómoda a la producción nacional.

