El diputado provincial Marcos Corach presentó una propuesta para crear un ente que gestione la infraestructura construida para los Juegos Suramericanos y garantice su utilización por deportistas de toda la provincia. El planteo pone el foco en el mantenimiento, el financiamiento y el acceso a las instalaciones una vez finalizado el evento.
- Corach: “¿Quién gestiona? ¿Quién lo administra?”
- El desafío del mantenimiento de la infraestructura
- El velódromo de Rafaela como ejemplo
- Qué propone el proyecto de Corach
- Una administración provincial con participación municipal
- La posibilidad de generar ingresos
- Un fondo para el deporte del interior
- Participación de federaciones y municipios
- Qué obras quedarán después de los Juegos
- Otro planteo sobre el destino del equipamiento
- El debate sobre el legado ya está planteado
Los Juegos Suramericanos 2026 se desarrollarán del 12 al 26 de septiembre en Santa Fe, Rosario y Rafaela. Mientras las tres ciudades avanzan con los preparativos para recibir a más de 4.000 atletas y delegaciones de distintos países, también comenzó a instalarse una discusión sobre qué ocurrirá con la infraestructura una vez terminada la competencia.
El Gobierno de Santa Fe lleva adelante un plan de inversión superior a los 90 millones de dólares, con financiamiento externo de CAF y aportes del Tesoro provincial. El programa contempla estadios, centros deportivos, pistas, villas, obras urbanas y equipamiento destinado al alto rendimiento.
La Provincia presenta estas obras como un legado permanente para el deporte santafesino. En ese contexto, el diputado provincial Marcos Corach plantea la necesidad de definir con anticipación quién tendrá a su cargo la administración de los espacios, cómo se afrontarán los costos de mantenimiento y de qué manera podrán ser utilizados por atletas de distintas localidades.
Corach: “¿Quién gestiona? ¿Quién lo administra?”
El legislador se refirió al tema en el programa Hablemos de Política, emitido por Onda Streaming, y recordó el proyecto que presentó en la Cámara de Diputados para crear un organismo específico destinado a gestionar la infraestructura y el legado deportivo.
“El verdadero debate es qué va a pasar con toda la inversión que se había hundido en la ejecución de los Juegos Odesur”, sostuvo Corach.
El diputado aclaró que su planteo no busca discutir si las obras debieron realizarse o no, sino anticipar qué sucederá una vez que finalice la competencia.

“No tiene mucho sentido hoy ponerse a discutir si se pudieran o no se pudieran haber hecho”, señaló.
La pregunta central, según explicó, es quién administrará los escenarios deportivos y quién afrontará los costos necesarios para mantenerlos en funcionamiento.
“¿Qué pasa con el estadio? La inversión de la infraestructura que se hizo en Rosario o en Rafaela, el velódromo de Rafaela, ¿quién gestiona? ¿Quién lo administra?”, planteó.
El desafío del mantenimiento de la infraestructura
Corach puso especial énfasis en los costos que puede demandar conservar instalaciones construidas con características destinadas a competencias de alto nivel.
“Si uno de los listones de madera se rompe, ¿quién lo paga? ¿La municipalidad va a poner dos carpinteros municipales con una madera y reparar eso e inutilizar?”, ejemplificó.
El planteo apunta a uno de los principales interrogantes sobre el futuro de las obras: qué estructura presupuestaria permitirá sostener instalaciones que pueden requerir mantenimiento especializado.
En los fundamentos de su proyecto, el diputado advierte además sobre el riesgo de que grandes infraestructuras construidas para eventos deportivos terminen con un uso limitado o sufran deterioro si no existe previamente un modelo de gestión.
“Todo este tipo de interrogantes que uno imagina que deberían estar desde antes, o sea, al mismo tiempo que estás organizando, que es una tarea tremenda la organización. Pero después, cuando se termina, ¿qué pasa?”, expresó.
Y agregó: “Nadie dice ni que la inversión esté mal hecha, ni que eso va a quedar vaciado, pero no está claro”.

El velódromo de Rafaela como ejemplo
Uno de los casos mencionados por Corach es el velódromo cubierto de Rafaela, una de las obras deportivas vinculadas a los Juegos Suramericanos.
La ciudad también contará con un Estadio Multipropósito, pistas de skate y BMX, una Villa Deportiva y otras intervenciones destinadas a conformar un nuevo polo deportivo.
Para el diputado, además de resolver quién estará a cargo de la administración, es necesario definir cómo podrán acceder a esas instalaciones deportistas de toda la provincia.
“¿Cómo hacer para que un ciclista de Tostado pueda usar el velódromo de Rafaela para ir a entrenar? ¿Quién va a abrir?”, preguntó.
El mismo criterio aplicó a las instalaciones acuáticas de Rosario y planteó la posibilidad de que un nadador de Santa Fe pueda utilizar esos espacios para entrenar.
De esta manera, la discusión propuesta por Corach incorpora una dimensión vinculada al acceso federal a la infraestructura deportiva.
Qué propone el proyecto de Corach
La iniciativa presentada en la Cámara de Diputados propone crear el Ente Provincial de Gestión de la Infraestructura y el Legado Deportivo de los Juegos Suramericanos, como organismo autárquico vinculado institucionalmente con el Poder Ejecutivo provincial.
De acuerdo con el proyecto, el ente tendría entre sus responsabilidades recibir y administrar infraestructura deportiva, tecnológica y equipamiento financiados total o parcialmente por la Provincia en el marco de los Juegos.
También se plantea la creación de un inventario permanente de los bienes, la administración de los escenarios, la planificación de su utilización y la coordinación con federaciones deportivas y gobiernos locales.
El objetivo planteado es que las instalaciones puedan ser utilizadas, después de los Juegos, para programas de tecnificación, concentraciones de atletas, competencias provinciales y actividades deportivas.
Una administración provincial con participación municipal
Uno de los puntos centrales de la propuesta es evitar que los municipios que sean sede deban asumir por sí solos todos los gastos derivados de las instalaciones.
El proyecto contempla que, cuando las obras se hayan ejecutado sobre terrenos municipales, puedan celebrarse convenios para que el ente provincial asuma total o parcialmente gastos vinculados con mantenimiento, conservación, seguridad, conectividad, personal técnico y servicios públicos.
A cambio, los municipios conservarían un porcentaje de disponibilidad de los espacios para actividades de la comunidad local.
El esquema busca combinar financiamiento provincial y participación municipal, de acuerdo con lo planteado en la iniciativa.
La posibilidad de generar ingresos
El proyecto también contempla alternativas para generar recursos destinados al funcionamiento de las instalaciones.
Según la propuesta, el ente podría administrar los espacios de manera directa o mediante terceros, utilizando mecanismos como concesiones, alquileres, derechos de uso, patrocinios y acuerdos de colaboración público-privada.
La iniciativa establece que esas herramientas deberían orientarse bajo criterios de rentabilidad social y sustentabilidad económica.
Corach mencionó la posibilidad de otorgar concesiones para determinados usos, como recitales, eventos u otras actividades.
“¿Qué puede pasar? Una concesión, eso, que venga una empresa y quiera el estadio para hacer recitales o cosas o eventos”, señaló.
El legislador también mencionó la posibilidad de establecer un canon como una alternativa para generar recursos.
Un fondo para el deporte del interior
Otro componente de la propuesta es la creación de un Fondo de Compensación Deportiva Territorial.
Según el proyecto, ese fondo recibiría al menos el 50% de los recursos netos remanentes generados por la explotación comercial y los cánones de las instalaciones, una vez descontados los costos de mantenimiento y operación.
Los recursos tendrían como destino obras deportivas menores, playones, equipamiento para clubes de barrio y programas destinados a localidades que no fueron sedes de los Juegos.
También se contempla la posibilidad de financiar traslados y alojamiento para atletas y delegaciones juveniles del interior que utilicen los centros de alto rendimiento.
El objetivo planteado es que el impacto de la inversión provincial alcance a localidades que no forman parte de las tres ciudades sede.
Participación de federaciones y municipios
El proyecto también propone conformar un Consejo Consultivo del Legado Deportivo, integrado por representantes de federaciones deportivas que utilicen la infraestructura y de municipios que no hayan sido sedes de los Juegos.
El órgano tendría carácter consultivo y podría formular propuestas sobre el uso federal de las instalaciones y el destino de recursos del Fondo de Compensación Deportiva Territorial.
La propuesta busca incorporar a distintos actores del deporte y del territorio en la discusión sobre el futuro de la infraestructura.
Qué obras quedarán después de los Juegos
La dimensión del debate está vinculada con la magnitud de las obras ejecutadas en las tres ciudades.
En Santa Fe, el programa contempla la renovación integral de la pista de atletismo del CARD, una nueva tribuna para 900 espectadores y el Estadio Multipropósito. También se construye la Villa Suramericana, cuyas 346 viviendas serán destinadas a familias santafesinas una vez concluida la competencia.
En Rafaela, el legado incluye el velódromo cubierto, el Estadio Multipropósito, las pistas de skate y BMX, la Villa Deportiva y distintas obras urbanas y de conectividad.
En Rosario, el programa incorpora nuevos escenarios deportivos y obras vinculadas al Centro Acuático y otros espacios destinados a competencias de nivel internacional.
La organización de los Juegos y el Gobierno provincial presentan estas instalaciones como parte del legado deportivo y comunitario del evento.
Otro planteo sobre el destino del equipamiento
La discusión sobre el día después también llegó al Concejo Municipal de Santa Fe.
En julio, el cuerpo legislativo aprobó un proyecto para solicitar que, una vez finalizados los Juegos, los bienes muebles y el equipamiento deportivo utilizados durante la competencia sean cedidos a la Municipalidad para destinarlos a instituciones deportivas, culturales y organizaciones de bien público.
El planteo fue impulsado por el edil Julián Martínez y amplía la discusión hacia los bienes y materiales adquiridos para el desarrollo de la competencia.
El debate sobre el legado ya está planteado
Los Juegos Suramericanos se disputarán entre el 12 y el 26 de septiembre en Santa Fe, Rosario y Rafaela. Antes del inicio de las competencias, el debate sobre el futuro de la infraestructura ya forma parte de la agenda política.
Corach sostiene en los fundamentos de su iniciativa que existen antecedentes internacionales de grandes instalaciones deportivas que tuvieron dificultades para encontrar un uso sostenible después de eventos de magnitud.
Su propuesta apunta a establecer antes de la finalización de los Juegos un esquema de administración, mantenimiento y utilización de las instalaciones.
La discusión, por lo tanto, no se centra únicamente en quién tendrá formalmente a su cargo los escenarios. También involucra cómo se financiará su mantenimiento, quién podrá utilizarlos y de qué manera el legado deportivo podrá alcanzar al conjunto de la provincia.
El resultado de ese debate determinará qué modelo se aplicará para las obras una vez que termine la competencia continental.

