El incremento sostenido de la morosidad en el pago del servicio de agua potable y cloacas encendió una señal de alerta en Aguas Santafesinas SA (Assa). En ese contexto, la empresa inició operativos de intimación y restricción del suministro en la ciudad de Santa Fe, con foco en usuarios residenciales de altos ingresos y en sectores comerciales e industriales.
Según datos oficiales, la morosidad pasó del 14% en 2022 al 18% en la actualidad, lo que redujo el nivel de cumplimiento de pago del 86% al 82% del total de usuarios.
Reducción del servicio y posibles cortes
En los últimos días, 143 hogares de barrios con mejor valor inmobiliario recibieron notificaciones que anticipan una reducción del caudal de agua, mientras que 52 comercios e industrias fueron intimados ante la posibilidad de un corte total del suministro.
Las deudas registradas superan el año de facturación impaga, con montos que van desde los 170 mil pesos hasta cifras cercanas al millón o más, según confirmaron desde la empresa prestataria.
Mil hogares bajo análisis en la ciudad
Desde Assa señalaron que en la ciudad de Santa Fe existen alrededor de mil hogares pasibles de intimación, aunque el operativo inicial se concentró en un grupo reducido.
Darío Boscarol, integrante del Directorio de la empresa, explicó que se priorizó a usuarios con capacidad económica comprobada, tras verificar que las viviendas no estuvieran ocupadas por personas de bajos recursos ni jubilados con ingresos mínimos.
“Aplicamos el procedimiento únicamente a quienes pueden pagar sin dudas el servicio”, remarcó el funcionario.
Equidad distributiva y sostenibilidad del sistema
Boscarol destacó que la medida responde también a un criterio de equidad distributiva, ya que los usuarios intimados reciben un servicio con buen nivel de presión y calidad, especialmente en zonas céntricas.
“Mientras algunos no pagan, otros afrontan el costo de un servicio que no siempre llega en las mismas condiciones, sobre todo en los extremos de la red durante el verano”, señaló.
Desde la empresa subrayaron que el objetivo es sostener el equilibrio financiero sin recurrir a aumentos tarifarios, y confirmaron que no se registra déficit operativo en los últimos cuatro meses.
Un problema estructural en seguimiento
Aunque la situación aún no compromete el funcionamiento general del sistema, las autoridades de Assa reconocen que el aumento de la morosidad es un problema estructural que requiere acciones sostenidas para garantizar la prestación del servicio en toda la provincia.

