La construcción del Nuevo Puente Carretero Santa Fe-Santo Tomé alcanzó un 55 % de avance general, mientras la Provincia retomó esta semana los trabajos de pilotaje en el cauce activo del río Salado.
La bajante del río permitió reanudar una de las etapas más complejas de la obra. El objetivo es completar los últimos cuatro pilotes que sostendrán la estructura principal del nuevo enlace vial.
Retoman los trabajos sobre el río Salado
El ministro de Obras Públicas de Santa Fe, Lisandro Enrico, destacó que el regreso de los equipos al cauce representa un momento clave para completar la infraestructura del puente.
La obra había continuado durante el período de espera de la bajante con tareas en otros frentes. Con el retorno del pilotaje sobre el río, la Provincia busca avanzar en las estructuras que permitirán completar la superestructura del puente.
Según datos de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), la infraestructura registra un 95 % de avance. Ya fueron ejecutados 131 de los 136 pilotes, además de 130 de las 136 columnas y 40 de los 42 cabezales.
En total, ya se completaron 40 pilas. Los elementos restantes corresponden a las pilas ubicadas en el cauce activo del río Salado.

Cómo avanza la superestructura
La construcción de la superestructura también mantiene un ritmo sostenido. Hasta el momento se fabricaron 144 de las 215 vigas previstas, mientras que 140 ya fueron montadas.
Estos trabajos permitieron completar 28 vanos enteros. Además, las prelosas alcanzan 27 vanos y ya fueron hormigonados 23 de los 43 tableros previstos.
La Provincia también avanza con el armado de la viga lanzadora, un equipo que será utilizado para continuar con el montaje de las vigas en los sectores que atraviesan el río.
El administrador general de la DPV, Pablo Seghezzo, explicó que las grúas continúan con el montaje de vigas y que la nueva maquinaria permitirá sostener el avance cuando los trabajos deban concentrarse sobre el cauce.
Un puente de 1.324 metros
El Nuevo Puente Carretero tendrá una longitud total de 1.324 metros y conectará las ciudades de Santa Fe y Santo Tomé.
Por sus dimensiones, se convirtió en el puente en construcción más largo de Argentina y en uno de los proyectos viales de mayor magnitud que se desarrollan actualmente en Sudamérica.
La obra contempla no solo la estructura sobre el río Salado, sino también importantes trabajos viales y urbanos en los accesos de ambas ciudades.
Obras en los accesos de Santa Fe y Santo Tomé
En el acceso correspondiente a Santa Fe, la calzada norte cuenta con 300 metros de hormigón ejecutado y otros 150 metros de media calzada. También se completaron trabajos vinculados con la rama de incorporación, sellado de juntas, cordones, veredas y calces.
En la calzada sur continúa la ejecución del hormigón de base y comenzó el hormigón correspondiente a la calzada.
En Santo Tomé, el conducto de desagüe pluvial ya fue completado sobre calle Mitre y los trabajos avanzan por avenida 7 de Marzo hasta Falucho.
Sobre Mitre, la subrasante y la base ya están terminadas. Quedan unos 25 metros de calzada para completar en la segunda cuadra, mientras que la bocacalle de 9 de Julio y Mitre presenta un 75 % de avance.
La planificación contempla finalizar los trabajos sobre Mitre e iniciar posteriormente las tareas sobre avenida 7 de Marzo.
Dos frentes de obra activos
La Provincia mantiene dos cabeceras de trabajo activas en forma simultánea. En Santa Fe se concentra el avance del hormigón de calzada, mientras que en Santo Tomé se trabaja en el cierre de las tareas de calle Mitre y la apertura del frente sobre 7 de Marzo.
De esta manera, mientras se completa el pilotaje en el río Salado, continúan los trabajos de infraestructura vial y urbana necesarios para poner en funcionamiento el nuevo enlace entre Santa Fe y Santo Tomé.

