Realidad a pocos metros del poder
Y sí, nadie hace nada al respecto.
Barrio Alfonso es uno de los tantos barrios que se ubican en la capital santafesina.
En el oeste de la urbe, apenas a 15 cuadras de la Casa Gris, donde trabaja el gobernador Pullaro, y a 12 de la Legislatura, donde funcionan Diputados y Senadores provinciales, centenares de personas se asentaron en este lugar de una de las principales ciudades de la Argentina.
Vivir sobre los desagües
Sus modestas viviendas se construyeron sobre los desagües cloacales, en la más terrible humedad, casi sobre la vera de la Circunvalación Oeste.
El panorama es tétrico, porque allí hay hombres y mujeres que trabajan para darle un futuro a sus hijos, que en muchos casos no conocen el mundo externo, el de quienes están en una mejor situación económica.
Infancia y abandono
Niños y niñas que desconocen cuál será su futuro, muchos seguramente sin acceso a la educación.
Adultos mayores viven atormentados por el alcohol, las sustancias, la indignidad y el fracaso de no haber sido lo que soñaron, víctimas del ninguneo de los gobernantes.

Una vida entre cloacas y esperanza
Ellos viven allí, en Barrio Alfonso, en medio de un olor nauseabundo, con las cloacas debajo de sus viviendas.
Sus hijos y nietos juegan a la pelota entre yuyales y calles de tierra, sin saber si el olor que los rodea es bueno o malo, porque no conocen los olores de una ciudad donde viven los que más tienen. No pueden comparar.
Esa es la vida de mucha gente trabajadora que no eligió vivir ahí. Es donde puede.
Sobre los desagües cloacales.
¿Lo merecen?
Claro que no. Pero es donde nuestros gobernantes decidieron que sea.
No es justo.
CFIN

