La crisis deportiva de Newell’s Old Boys sumó un nuevo capítulo tras la contundente derrota por 5-0 ante Lanús. Minutos después del partido, Roberto Sensini presentó su renuncia como director deportivo, en medio de un contexto que se volvió insostenible.
El ciclo de “Boquita” Sensini llegó a su fin apenas tres meses después de haber comenzado, en un escenario marcado por los malos resultados y cuestionamientos al armado del plantel.
Renuncia tras una dura derrota
El golpe sufrido en “La Fortaleza” actuó como detonante. La caída por la undécima fecha del Torneo Apertura profundizó la crisis institucional y aceleró la salida del dirigente.
Desde el club confirmaron la decisión a través de canales oficiales, señalando que Sensini optó por dar un paso al costado con el objetivo de “descomprimir” la situación interna, que ya generaba fuerte malestar entre hinchas y dirigencia.
Durante su breve ciclo, el club concretó un amplio mercado de pases con diez incorporaciones. No obstante, los refuerzos no respondieron a las expectativas y el equipo se ubica en los últimos puestos de la tabla, con apenas tres puntos.
Un proyecto que no logró consolidarse
Sensini había asumido el 1 de enero de 2026, tras la victoria electoral encabezada por Ignacio Boero. Sin embargo, su gestión no logró estabilizar el rumbo futbolístico.
Mercado de pases bajo la lupa
Entre los jugadores que llegaron durante su gestión se destacan nombres como Gabriel Arias, Óscar Salomón, Rodrigo Herrera, Michael Hoyos y Matías Cóccaro, entre otros.
Además, se sumaron refuerzos en plena competencia debido a bajas por lesiones y salidas, lo que reflejó una planificación deportiva que no logró sostenerse en el tiempo.
Qué viene para Newell’s
Tras la salida del director deportivo, la dirigencia deberá definir los próximos pasos. Entre las opciones, aparece la posibilidad de buscar un reemplazo externo como Claudio Vivas o reorganizar el área con recursos internos del predio Jorge Griffa.
Mientras tanto, el plantel regresará a Rosario para enfocarse en el próximo compromiso ante Gimnasia de Mendoza, en un clima cargado de tensión.
El presente de Newell’s refleja una crisis profunda que excede lo deportivo y obliga a tomar decisiones urgentes para intentar revertir el rumbo.

