Olivares puso el foco en la economía de las familias
El ministro de Economía de Santa Fe, Pablo Olivares, expresó su preocupación por el presente de la actividad económica y consideró que será difícil alcanzar una recuperación sostenida si no mejora el nivel de ingresos de las familias.
El funcionario provincial vinculó la situación con distintos indicadores que se observan en los principales centros urbanos, entre ellos la caída de las ventas, la menor actividad comercial y las dificultades que atraviesan sectores de la industria.
“Si la actividad macroeconómica no repunta y el ingreso disponible de los argentinos no tiene una evolución respecto del estatus actual, veo difícil que haya una recuperación, principalmente en los grandes centros urbanos”, sostuvo.
El mercado interno, entre las principales preocupaciones
Olivares diferenció el comportamiento de las empresas según su vínculo con el mercado externo. En ese sentido, señaló que aquellas industrias orientadas a la exportación encuentran un escenario diferente respecto de las firmas que dependen principalmente del consumo interno.
“Las industrias hay que dividirlas. Las que tienen destino de comercio exterior están teniendo un camino”, explicó.
Por otra parte, advirtió que las empresas vinculadas al mercado interno enfrentan mayores dificultades, debido a una demanda que continúa debilitada y al impacto que, según su análisis, tiene la apertura comercial impulsada por el Gobierno nacional.
“En las industrias con destino al mercado interno, la política de apertura comercial del Gobierno nacional está incidiendo y el mercado interno sigue deprimido”, afirmó.
Diferencias entre la industria exportadora y la que depende del consumo
El ministro santafesino sostuvo que existe una marcada diferencia entre las actividades que pueden apoyarse en la demanda internacional y aquellas que dependen de los consumidores argentinos.
“Una cosa es trabajar contra la demanda externa, que viene con buen volumen, y otra para el mercado interno, que viene alicaído desde hace tres años”, planteó.
De acuerdo con su diagnóstico, el sector externo aparece como uno de los principales motores de actividad, mientras que el consumo doméstico continúa condicionado por la pérdida de dinamismo.
Esta situación tiene impacto en rubros como la industria textil, la producción de alimentos y los servicios relacionados con el consumo de los hogares.
Comercios vacíos y menor nivel de ventas
La advertencia de Olivares también se relaciona con la situación que atraviesan distintos comercios en las ciudades santafesinas. La menor circulación de consumidores y la caída de las ventas se reflejan en locales con baja actividad e incluso en establecimientos que permanecen vacíos.
Para el funcionario, una recuperación económica no dependerá solamente de la evolución de las principales variables macroeconómicas. También será determinante que los hogares recuperen capacidad de consumo.
Mientras los ingresos disponibles continúen sin una mejora significativa, consideró que el mercado interno tendrá dificultades para volver a funcionar como motor del crecimiento.
El diagnóstico del ministro plantea así dos realidades dentro de la economía: por un lado, las actividades con mayor exposición al comercio exterior; por otro, una parte importante del entramado productivo que continúa dependiendo de un mercado interno debilitado.

