El Gobierno nacional eliminará desde este jueves 15 de enero los aranceles a la importación de teléfonos celulares, que pasarán a tributar una alícuota del 0%. La decisión se enmarca en una política orientada a fomentar la competencia en el mercado y abaratar los precios al consumidor, con una reducción estimada de hasta el 30%, aunque el Ejecutivo aclaró que el impacto no será inmediato.
La medida se apoya en el decreto 333/25, publicado en mayo de 2025 en el Boletín Oficial, que estableció una reducción progresiva de la tasa aduanera para estos dispositivos: primero del 16% al 8%, hasta su eliminación total desde esta semana.
¿Qué cambia desde el 15 de enero?
Con la entrada en vigencia del arancel cero, los celulares importados dejarán de tributar la tasa aduanera que, desde mediados de mayo de 2025, era del 8%. Según el Gobierno, la iniciativa “mejorará las condiciones de oferta, reducirá los precios de mercado y facilitará el acceso de los consumidores a estos bienes”, en línea con los objetivos de inclusión digital y desarrollo tecnológico.
En el mismo paquete de decisiones, el Ejecutivo también eliminó los impuestos internos a celulares, aires acondicionados y televisores fabricados en Tierra del Fuego, que pasaron del 9% al 0%. Además, redujo los impuestos internos a televisores y consolas de videojuegos importados, que bajaron del 19% al 9,5%.
Impacto esperado en los precios
Desde el Gobierno remarcaron que la eliminación de aranceles busca intensificar la competencia entre marcas y canales de venta, lo que podría generar un descenso de hasta el 30% en los precios finales. Sin embargo, aclararon que el efecto dependerá de la evolución de los costos, la logística y el comportamiento de las empresas del sector, por lo que la baja no se reflejará de manera inmediata en góndolas y plataformas de venta.
El mercado de telefonía móvil en la Argentina presenta una fuerte concentración y altos costos asociados a la importación, distribución e impuestos. En ese contexto, la medida apunta a modificar esa estructura y ampliar la oferta disponible para los consumidores.
Preocupación en Tierra del Fuego
La decisión generó inquietud en el sector industrial fueguino. Desde la seccional Río Grande de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) expresaron su rechazo a la quita de aranceles. “Estamos absolutamente preocupados y entendemos que desde Nación hay una política que va en contra de la producción nacional. Bajar a cero los aranceles complica aún más la situación”, sostuvo el secretario adjunto del gremio, Marcos Linares.
El régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego sostiene gran parte del ensamblado local de celulares y otros productos electrónicos. Para los sindicatos y empresas del sector, la eliminación de aranceles a equipos importados podría profundizar la pérdida de competitividad de la producción nacional.

