La muerte de una pareja de jóvenes de 22 años en Rosario generó conmoción y abrió una investigación que, con el paso de las horas, cambió su principal hipótesis hacia un presunto femicidio seguido de suicidio.
Las víctimas fueron identificadas como Sophia Civarelli y Valentín Alcida, ambos estudiantes de psicología, quienes convivían desde hacía algunos meses en un departamento del barrio Lourdes.
Un caso que cambió de hipótesis
En un inicio, el hecho fue caratulado como “muerte dudosa” y se analizó la posibilidad de un doble suicidio. Sin embargo, los testimonios, las pericias y el análisis de los celulares llevaron a la fiscalía a reencuadrar la causa.
Con el avance de la investigación, los indicios comenzaron a apuntar hacia un escenario de violencia en la pareja, lo que derivó en la aplicación del protocolo de femicidio.

Testimonios que revelan violencia y control
Una amiga íntima de Sophia aportó un relato clave para la causa. Según su testimonio, la relación estaba marcada por los celos, el control y situaciones de violencia emocional.
“Era muy celoso y la quería solo para él”, aseguró la joven. También indicó que la víctima planeaba separarse, aunque esperaba lograr estabilidad económica para poder mudarse.
Además, relató episodios preocupantes: durante discusiones, el joven se encerraba, golpeaba paredes y amenazaba con quitarse la vida si ella lo dejaba.
Para la amiga, no hay dudas: “ella no se suicidó”.
La carta que generó dudas
Otro elemento central es una carta encontrada en el departamento. El escrito, atribuido al joven, sostenía que Sophia se había quitado la vida y que él decidió suicidarse tras no poder salvarla.
Esa versión fue clave en las primeras horas del caso, pero perdió fuerza frente a los nuevos elementos recolectados por los investigadores.

Pericias clave y reconstrucción del hecho
La fiscalía ordenó una serie de medidas para esclarecer lo ocurrido. Entre ellas, la autopsia bajo protocolo de femicidio, peritajes a los teléfonos y análisis de la escena.
Sophia fue hallada sin vida en el departamento de calle 3 de Febrero al 2400, con una herida profunda en el cuello. En el lugar se secuestró un cuchillo que será determinante para establecer la mecánica del hecho.
Valentín, en tanto, murió tras arrojarse desde un octavo piso en otro edificio, ubicado a unas 13 cuadras. Antes de hacerlo, había realizado una llamada al 911.
La principal hipótesis judicial
Mientras continúan las pericias, la hipótesis más firme sostiene que el joven habría asesinado a su pareja y luego se quitó la vida.
La investigación sigue en curso y busca reconstruir en detalle las últimas horas de ambos, en un caso que vuelve a poner el foco en la violencia en las relaciones de pareja.

