La crisis futbolística de Boca Juniors sumó un nuevo capítulo tras la eliminación frente a Huracán. Además del golpe deportivo, el equipo sufrió una baja sensible: Adam Bareiro padeció dos desgarros y quedó prácticamente descartado para el compromiso decisivo ante Cruzeiro por la Copa Libertadores.
El delantero paraguayo se lesionó durante una jugada ofensiva en la que intentó una pirueta dentro del área rival. Inmediatamente mostró signos de dolor y debió abandonar el campo entre gestos de frustración.
Qué lesión sufrió Adam Bareiro
Los estudios médicos preliminares determinaron que Bareiro sufrió un desgarro en el complejo aductor y otro en el recto anterior del abdomen izquierdo. Aunque todavía resta la confirmación oficial sobre los tiempos exactos de recuperación, en el cuerpo técnico ya consideran muy difícil que llegue al encuentro del 19 de mayo ante Cruzeiro.
La recuperación demandaría al menos cuatro semanas, por lo que también aparece en duda para el duelo frente a Universidad Católica programado para el 28 de mayo.
El impacto de la baja en el ataque de Boca
La lesión representa un problema importante para el equipo dirigido por Claudio Úbeda. Bareiro se había convertido rápidamente en una pieza clave del frente ofensivo, gracias a su potencia física, movilidad y capacidad para generar espacios.
En medio de un contexto de irregularidad futbolística, el delantero paraguayo aportaba presencia en el área y una referencia clara para el ataque xeneize.
Las variantes que analiza Claudio Úbeda
Ante la ausencia de Bareiro, el cuerpo técnico analiza distintas opciones ofensivas. Una de las principales alternativas es Milton Giménez, quien aparece como el reemplazante natural por sus características dentro del área.
Otra posibilidad es reconfigurar el esquema ofensivo y utilizar a Miguel Merentiel como centrodelantero. En ese escenario, Exequiel Zeballos podría ingresar para aportar velocidad y desequilibrio en ataque.
Boca apunta todo a la Copa Libertadores
La eliminación en el Torneo Apertura dejó un clima de tensión e incertidumbre en Boca Juniors. El equipo quedó obligado a enfocarse exclusivamente en la Copa Libertadores, el gran objetivo del semestre.
Sin margen para nuevos tropiezos, Boca afrontará una semana decisiva con la presión de conseguir resultados y con la preocupación extra por la ausencia de uno de sus delanteros más importantes.

