Milei y Villarruel volverán a coincidir en Tucumán durante la vigilia del 9 de Julio
El presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel volverán a compartir una actividad oficial el próximo miércoles en Tucumán, durante la vigilia por el Día de la Independencia, en un contexto marcado por la distancia política entre ambos y por los gestos de tensión que ya quedaron expuestos en actos públicos anteriores.
La cita será frente a la Casa Histórica de Tucumán, donde se desarrollarán los festejos por el 9 de Julio. La presencia de Villarruel fue confirmada por su entorno, luego de que el gobernador tucumano Osvaldo Jaldo extendiera invitaciones a todas las autoridades nacionales. “Tucumán no excluye a nadie”, había expresado el mandatario provincial al referirse a la convocatoria.
Por su parte, Milei también ratificó que participará de la vigilia. De acuerdo con lo informado desde Casa Rosada, ese compromiso fue uno de los motivos por los que el Presidente suspendió su viaje a Estados Unidos, donde tenía previsto asistir a actividades por el Día de la Independencia de ese país.
Un nuevo encuentro en medio de una relación política quebrada
El acto en Tucumán será una nueva postal institucional entre Milei y Villarruel, cuya relación atraviesa un fuerte deterioro. En los últimos meses, ambos limitaron sus coincidencias públicas a ceremonias oficiales, como la apertura de sesiones ordinarias del Congreso o algunos actos patrios.
La última vez que compartieron una actividad fue el 20 de junio en Rosario, durante la conmemoración por el Día de la Bandera. En esa ocasión, la vicepresidenta no había sido convocada por el Gobierno nacional y finalmente asistió tras una invitación del Ejecutivo santafesino.
Durante ese acto, Villarruel no fue ubicada junto a los funcionarios nacionales frente al Monumento a la Bandera, sino en el sector reservado para las autoridades provinciales. Además, cuando Milei pasó cerca de ella junto a su comitiva, evitó saludarla, un gesto que alimentó aún más la tensión interna.
Tras el episodio, Villarruel respondió ante la prensa con una frase que tuvo alto impacto político: “Parece que es difícil saludar a una vicepresidente en plena democracia”. Luego, durante la entonación del Himno Nacional, también protagonizó un gesto que fue leído como una señal de malestar, al girarse y darle la espalda al Presidente y a sus ministros.
Tucumán, escenario de una nueva foto política
La vigilia del 9 de Julio volverá a poner a Milei y Villarruel en un mismo escenario, aunque sin señales de reconciliación a la vista. La actividad tiene un peso simbólico importante para el Gobierno nacional, ya que el Presidente encabezó en Tucumán una de las postales políticas más relevantes de 2024, cuando reunió a 18 gobernadores para firmar el Pacto de Mayo.
A un año de aquel acuerdo, el acto por la Independencia se desarrollará en un escenario distinto, con una relación interna fracturada entre el jefe de Estado y su vice, y con varios de los puntos del pacto todavía en discusión.
En ese contexto, la presencia de ambos en Tucumán genera expectativa política no solo por el contenido institucional del acto, sino también por la posibilidad de observar una nueva imagen pública entre dos figuras centrales del oficialismo que hoy atraviesan una ruptura evidente.
El antecedente de Rosario y los cuestionamientos públicos
La distancia entre Milei y Villarruel no se limitó al gesto del saludo ausente en Rosario. Luego de aquel acto, la vicepresidenta también lanzó cuestionamientos hacia el entonces vocero presidencial Manuel Adorni, a quien vinculó con un uso político de la ceremonia patria.
“Es un acto patrio, no un acto para apoyar a Adorni”, expresó Villarruel en ese momento. Sus declaraciones profundizaron la percepción de un vínculo roto dentro de la cúpula del Gobierno y dejaron en evidencia que la tensión ya había dejado de ser un asunto reservado.
Ahora, con el 9 de Julio como telón de fondo, la vigilia en Tucumán volverá a reunirlos en un acto cargado de simbolismo político. El encuentro se dará bajo la mirada de gobernadores, funcionarios y dirigentes, en un momento en el que cada gesto entre el Presidente y la vicepresidenta es seguido con atención.

