Las expectativas económicas tocaron un nuevo piso
Las expectativas de los argentinos sobre su situación económica registraron un fuerte deterioro durante agosto. Según el último informe de Opina Argentina, el 60% de los encuestados considera que su situación personal empeorará en los próximos meses, siete puntos porcentuales más que en la medición anterior.
- Las expectativas económicas tocaron un nuevo piso
- Casi la mitad de los hogares no llega a fin de mes
- La desocupación, principal preocupación
- Crece la preocupación por la inflación y el dólar
- El impacto también aparece en la alimentación
- La responsabilidad por la crisis económica
- Malestar frente a proyectos del Gobierno
El relevamiento fue realizado entre el 7 y el 11 de agosto sobre una muestra de 1.507 personas consultadas de manera online en todo el país. De acuerdo con el estudio, el nivel de pesimismo alcanzó su registro más elevado desde el final del gobierno de Alberto Fernández.
El informe plantea que el malestar económico dejó de ser una percepción circunstancial y pasó a formar parte de un escenario más sostenido de preocupación entre los hogares.
Casi la mitad de los hogares no llega a fin de mes
La situación cotidiana también refleja las dificultades que atraviesan las familias. El 48% de los consultados afirmó que no logra llegar a fin de mes, mientras que apenas el 18% aseguró haber podido ahorrar durante el último mes.
Otro 32% manifestó que consiguió cubrir sus gastos básicos, aunque sin capacidad para guardar dinero.
La presión sobre los ingresos también aparece en las decisiones de consumo. El 62% considera que no es un buen momento para comprar electrodomésticos y el 75% afirmó que no realizó gastos vinculados con actividades de esparcimiento, como ir al cine, al teatro o salir a cenar.
La desocupación, principal preocupación
Entre los problemas que los ciudadanos esperan que el Gobierno pueda resolver, la desocupación quedó ubicada en el primer lugar, con el 36% de las respuestas.
Le siguieron la corrupción, con 32%; la inflación, con 11%; y la inseguridad, con 9%.
Además, el 64% de los encuestados manifestó temor ante la posibilidad de que algún integrante de su familia pierda el empleo durante los próximos meses.
Crece la preocupación por la inflación y el dólar
Las expectativas sobre los precios también reflejaron un escenario de incertidumbre. El 55% cree que la inflación se acelerará en los próximos meses, mientras que apenas el 22% considera que los precios podrían bajar.
En relación con la política económica del Gobierno, el 63% sostuvo que la administración de Javier Milei no está resolviendo el problema de la inflación, frente a un 34% que considera que sí lo está haciendo.
Respecto del dólar, el 57% anticipó una suba de su cotización y el 32% estimó que permanecerá estable.
El impacto también aparece en la alimentación
Otro de los datos relevados por la encuesta está relacionado con la calidad de los alimentos consumidos en los hogares. El 54% de los participantes aseguró que percibió un deterioro durante el último mes.
El dato se suma a las dificultades señaladas en materia de ingresos, consumo y capacidad de ahorro.
La responsabilidad por la crisis económica
La encuesta también consultó a los participantes sobre quién atribuyen la responsabilidad por la situación económica actual.
El 63% señaló al gobierno de Javier Milei como principal responsable, mientras que el 35% apuntó a la gestión anterior, integrada por Alberto Fernández, Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa.
Según el informe, esta relación se modificó progresivamente desde diciembre de 2023, cuando la distribución de responsabilidades era prácticamente inversa.
Malestar frente a proyectos del Gobierno
El relevamiento también incluyó la opinión sobre tres iniciativas impulsadas por el Poder Ejecutivo: la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, la Ley de Inocencia Fiscal y el denominado Super RIGI.
En los tres casos, el rechazo de los encuestados se ubicó por encima del 58%, de acuerdo con los resultados difundidos por Opina Argentina.
El conjunto de los indicadores configura un escenario de mayor preocupación económica y pérdida de confianza de cara a los próximos meses, en un contexto en el que el Gobierno deberá afrontar además el desafío electoral de 2027.

