Una obra paralizada desde 1994
El concejal de la ciudad de Santa Fe Lucas Simoniello presentó una carta abierta dirigida a los propietarios del edificio SOL III, ubicado en la esquina de 9 de Julio y Suipacha, para reclamar una solución al estado de abandono que atraviesa el inmueble desde hace más de tres décadas.
La presentación se realizó junto a vecinos y comerciantes de la zona. El planteo apunta a que los propietarios presenten un plan concreto, público y verificable para recuperar el edificio, finalizar la obra y reincorporar el inmueble a la vida urbana.
La construcción quedó paralizada en 1994 y, durante estos 32 años, atravesó distintas situaciones judiciales y administrativas. Con el paso del tiempo, la estructura se convirtió en un punto de deterioro para el entorno.
Simoniello definió al inmueble como una “caries urbana” y sostuvo que llegó el momento de avanzar hacia una solución.
“Esta caries urbana está cumpliendo 32 años. Mi compromiso no es solamente visibilizar lo evidente, mi compromiso es resolver la problemática de las caries urbanas de nuestra ciudad”, afirmó el concejal.
Reclaman terminar el edificio y darle un nuevo uso
El concejal planteó que el inmueble podría tener diferentes destinos una vez recuperado. Entre las alternativas mencionó viviendas para estudiantes, espacios culturales y locales comerciales.
La propuesta busca que la estructura deje de ser un espacio abandonado y pueda volver a integrarse al movimiento cotidiano del centro santafesino.
“Llegó el momento de dar el siguiente paso: terminar el edificio, ponerlo en condiciones y devolverlo a la vida urbana”, expresó Simoniello.
En ese sentido, cuestionó que durante años se hayan acumulado explicaciones vinculadas con el pasado del inmueble sin que se concrete una solución definitiva.
Una deuda municipal que supera los $26 millones
A la situación edilicia se suma un problema económico. Según informó Simoniello, el edificio SOL III acumula una deuda superior a los $26 millones en concepto de Tasa General de Inmuebles (TGI).
Frente a este escenario, el concejal manifestó que existe disposición para analizar herramientas municipales que permitan facilitar la regularización de la deuda.
Sin embargo, planteó que cualquier mecanismo de asistencia debería estar acompañado por un compromiso concreto de los propietarios para recuperar y poner en funcionamiento el edificio.
“Estoy dispuesto a impulsar la condonación de deudas municipales que sea necesaria. Pero como contrapartida, existe un compromiso concreto de terminar y poner en uso el edificio”, señaló.
Vecinos y comerciantes también reclaman respuestas
El estado del inmueble impacta directamente en quienes viven y trabajan en el sector. Comerciantes de la zona señalaron problemas relacionados con basura, falta de mantenimiento y presencia de roedores.
Facundo, comerciante de la esquina de 9 de Julio y Suipacha, contó que tuvo que tomar medidas dentro de su local para evitar el ingreso de roedores y otros problemas derivados de la acumulación de residuos.
La recuperación del edificio, según los comerciantes, podría mejorar las condiciones del entorno, generar mayor circulación de personas y favorecer la actividad comercial.

El SOL III como parte de una problemática mayor
La situación del edificio ubicado en 9 de Julio y Suipacha se inscribe, según Simoniello, en una problemática que alcanza a otros puntos de la ciudad.
De acuerdo con datos relevados por su equipo, Santa Fe cuenta con 383 estructuras identificadas en situación de abandono activo.
El objetivo planteado es buscar herramientas que permitan recuperar estos inmuebles y evitar que permanezcan durante años como espacios deteriorados o sin uso.
En este contexto, el caso del SOL III aparece como un ejemplo de una problemática urbana más amplia y como una oportunidad para discutir nuevas alternativas de recuperación.
La convocatoria a los propietarios
Simoniello convocó a los propietarios del inmueble a presentar públicamente un plan de recuperación, con plazos y acciones concretas.
El concejal sostuvo que existen caminos para adaptar la estructura a las normas actuales, aun cuando el proyecto original haya sido concebido bajo regulaciones que ya no se encuentran vigentes.
La intención es evitar que el deterioro continúe y que el conflicto derive en alternativas como una eventual subasta judicial o demolición, priorizando en cambio la recuperación y reutilización del inmueble.
“Sí a una Santa Fe sin caries urbanas”
El concejal cerró su planteo con una convocatoria a transformar el edificio abandonado en un ejemplo de recuperación urbana.
“Quiero decirle sí a una Santa Fe sin caries urbanas. Santa Fe no puede conformarse solamente con explicaciones sobre el pasado, necesita una respuesta para el futuro”, manifestó.
El desafío, planteó, consiste en que una estructura que lleva 32 años sin terminar pueda convertirse nuevamente en un espacio integrado a la ciudad, con familias, comercios y nuevas actividades.
La discusión sobre el SOL III vuelve así al centro de la agenda urbana santafesina, con un pedido concreto: que sus propietarios presenten una propuesta que permita conocer cómo y cuándo será recuperado el inmueble.

