El canotaje de velocidad será una de las disciplinas que formarán parte de los Juegos Suramericanos 2026, un evento que convertirá a Santa Fe, Rosario y Rafaela en escenario de una de las competencias deportivas más importantes de la historia de la provincia.
Entre los deportistas santafesinos que se preparan para este desafío aparece Bruno Benigno, un joven palista de 17 años que combina sus estudios en una escuela técnica con entrenamientos de doble turno y que actualmente se posiciona como número uno del ranking nacional en canoa.
Su objetivo es llegar de la mejor manera a la competencia continental y representar al país en una disciplina que exige potencia, resistencia, técnica y una intensa preparación física.
“Es como si estuviéramos en un Mundial, es algo muy parecido. Invito a los santafesinos a apoyar a la gente que está en su mismo territorio y que está dando todo de sí para dejar bien parado al país”, expresó Benigno sobre la posibilidad de competir en los Juegos.
Santa Fe será sede de los Juegos Suramericanos 2026
Del 12 al 26 de septiembre, Santa Fe, Rosario y Rafaela recibirán a más de 4.000 atletas de 15 países. El programa incluirá 43 deportes y 60 disciplinas, en un acontecimiento que tendrá una escala inédita para el deporte santafesino.
Para Bruno Benigno, la realización de los Juegos representa una oportunidad que trasciende la competencia.
“Es una importancia grandísima a nivel deportivo, porque nos deja bien parados no solo a nivel nacional sino internacional. El deporte en Santa Fe se va a poder mostrar con el resto de los países y ver en qué nivel estamos en Sudamérica”, señaló.
El joven canoísta buscará aprovechar la experiencia de competir ante atletas de distintos países y categorías, en una disciplina donde cada detalle puede resultar determinante.
La infraestructura para el canotaje y el legado que puede dejar el evento
Uno de los aspectos destacados por el deportista es el impacto que tendrán las obras de infraestructura vinculadas al desarrollo del canotaje.
“El deporte no simplemente depende del esfuerzo individual, sino también de cuestiones económicas y de infraestructura. Esto nos va a abrir las puertas a poder tener una pista de canotaje en Santa Fe ya formulada; creo que va a enriquecer mucho el deporte”, afirmó.
La posibilidad de contar con infraestructura específica podría generar nuevas condiciones para el entrenamiento y el crecimiento de esta disciplina en la provincia.
Benigno es actualmente el único exponente local de esta rama específica del canotaje, una situación que también lo lleva a pensar en el futuro y en la posibilidad de que los Juegos despierten el interés de nuevas generaciones.
“Espero que deje un legado en el cual inspire a más chicos más pequeños a poder sumarse a este deporte o a los deportes en general. En mi caso, en Santa Fe soy el único que practica canoa, así que espero que haya más gente que pueda sumarse a esta disciplina que, sinceramente, es muy linda y muy competitiva”, sostuvo.
Cómo se compite en canoa de velocidad
El canotaje de velocidad tiene diferencias técnicas importantes entre las modalidades de canoa y kayak.
En la canoa, el deportista adopta una posición particular dentro de la embarcación: compite con una rodilla apoyada en el bote y la otra pierna extendida hacia adelante. Además, utiliza una pala con una sola cuchara y rema desde un único lado.
Esta técnica exige un importante dominio corporal para mantener la dirección, el equilibrio y la velocidad durante toda la regata.
Las competencias se desarrollan en carriles delimitados y, en esta modalidad, las distancias más habituales son de 200, 500 y 1.000 metros.
La dinámica de la carrera es directa: todos los competidores largan en simultáneo y avanzan en línea recta hacia la meta. El ganador es el primer bote cuya proa cruza la línea final.
Una preparación física al límite para buscar una medalla
Detrás de una carrera que puede definirse en segundos existe un trabajo cotidiano de gran exigencia.
Para alcanzar el máximo nivel, los palistas deben combinar sesiones intensas de entrenamiento en el agua, trabajos de fuerza en el gimnasio y rutinas de carrera destinadas a mejorar la resistencia física.
En el caso de Bruno Benigno, la preparación también debe convivir con sus responsabilidades académicas. A sus 17 años, el santafesino sostiene una rutina de doble turno de entrenamiento mientras continúa con sus estudios en una escuela técnica.
El desafío de los Juegos Suramericanos 2026 aparece así como una oportunidad deportiva y personal para uno de los jóvenes referentes del canotaje santafesino, que buscará competir ante los mejores atletas de la región y, al mismo tiempo, contribuir a que la disciplina gane mayor presencia en la provincia.

