La industria textil argentina atraviesa un escenario complejo y uno de los casos más representativos ocurre en Mar del Plata, donde la empresa Textilana S.A., fabricante de los tradicionales pullovers de la marca Mauro Sergio, mantiene su planta prácticamente paralizada desde hace cuatro meses.
La situación impacta de manera directa en el empleo: cerca de 200 trabajadores permanecen suspendidos mientras la actividad productiva continúa detenida, en un contexto marcado por la fuerte retracción del consumo y la caída de la producción en el sector.
Suspensiones y producción detenida desde noviembre
El conflicto comenzó en noviembre de 2025, cuando la empresa decidió suspender a 175 operarios por un período inicial de cuatro meses debido a la falta de producción.
Aunque la fábrica ubicada sobre la Ruta 88 en Mar del Plata no cerró formalmente, la actividad industrial permanece prácticamente paralizada.
Actualmente, solo 60 empleados de una planta de aproximadamente 250 trabajadores continúan asistiendo al establecimiento, aunque sin producción activa.
Tras negociaciones con el sector gremial, los empleados suspendidos perciben el 78% de su salario, una mejora respecto del acuerdo inicial que establecía el pago del 70%. Además, el aguinaldo fue abonado en dos cuotas.
Crece la incertidumbre entre los trabajadores
El delegado de la comisión interna, Mauro Galván, explicó que la situación responde a un fenómeno que afecta a toda la industria textil.
Según indicó, la principal causa es la fuerte caída del consumo, lo que impacta directamente en el nivel de producción.
El representante sindical también advirtió sobre el deterioro del empleo en el sector: “Se han perdido 16.000 puestos de trabajo en la industria textil”, señaló en declaraciones radiales.
Además, sostuvo que la suspensión podría extenderse, ya que la empresa analiza prolongar la medida ante la falta de demanda.
A este escenario se suma el contexto económico local. Según Galván, la última temporada turística en Mar del Plata fue una de las más flojas de los últimos 20 años, lo que también afectó las ventas del rubro.
Una crisis que afecta a toda la industria textil
La situación de Textilana no es un hecho aislado. Un informe de la consultora Analytica revela que la industria textil acumuló caídas en 10 de los 11 meses de 2025, convirtiéndose en el sector más golpeado dentro del Índice de Producción Industrial (IPI).
Los datos reflejan la magnitud del retroceso:
- La producción textil cayó 31,2% respecto de diciembre de 2024.
- La baja alcanza el 47,6% en comparación con noviembre de 2023.
El informe también detalla retrocesos en varios subsectores:
- Curtido y fabricación de artículos de cuero: -44,1%
- Tejidos y acabados textiles: -34,7%
- Preparación de fibras textiles: -33,7%
Otro indicador preocupante es la utilización de la capacidad instalada, que se ubicó en apenas el 29%, el nivel más bajo registrado en la serie histórica, con excepción del período más crítico de la pandemia.
Este escenario refleja una crisis profunda en una industria que históricamente fue uno de los principales motores del empleo industrial en Argentina.

