La Selección Argentina completó este martes su preparación para el Mundial 2026 con una victoria por 3-0 ante Islandia en un amistoso disputado en Alabama. El conjunto dirigido por Lionel Scaloni dejó señales positivas en su funcionamiento colectivo y exhibió una importante capacidad ofensiva en la antesala de su estreno mundialista.
El equipo albiceleste logró abrir el marcador en los primeros minutos gracias a una rápida acción ofensiva que le permitió tomar el control del encuentro desde el inicio. Sin embargo, el desarrollo del partido mostró distintos matices y exigió respuestas que llegaron especialmente en la segunda mitad.
Messi cambió el ritmo del partido
Durante gran parte del encuentro, Argentina generó situaciones claras, aunque la falta de precisión y los postes evitaron que ampliara la ventaja. La historia comenzó a definirse con el ingreso de Lionel Messi, quien aportó desequilibrio, conducción y mayor profundidad en ataque.
El capitán argentino fue determinante en la jugada que derivó en un penal sobre Lautaro Martínez y posteriormente se encargó de convertir la ejecución para establecer el 2-0.
Una ofensiva que ilusiona
Con el resultado a favor, Argentina continuó atacando y encontró espacios ante una defensa islandesa cada vez más exigida. La presión ofensiva tuvo su premio en una destacada acción colectiva que terminó con la definición de Thiago Almada, encargado de sellar el 3-0 definitivo.
La combinación entre los futbolistas de mayor experiencia y las nuevas variantes ofensivas volvió a mostrar un equipo con múltiples recursos para generar peligro.
La última prueba antes del debut mundialista
Más allá de algunas desatenciones defensivas aisladas, el balance para el cuerpo técnico fue positivo. Argentina cerró su etapa de amistosos con una imagen sólida y reafirmó su candidatura de cara al Mundial 2026.
Ahora, todas las miradas estarán puestas en el debut frente a Argelia, programado para el próximo martes en Kansas, donde comenzará oficialmente el desafío mundialista para la Scaloneta.

