La derrota de River Plate ante Boca Juniors en el Superclásico dejó repercusiones fuertes dentro del plantel millonario. Tras el 1-0 en el estadio Monumental, Lucas Martínez Quarta asumió la responsabilidad futbolística y realizó una dura autocrítica, alejándose de las polémicas arbitrales.
El equipo dirigido por Claudio Úbeda no logró imponer su juego y terminó cayendo por el gol de penal de Leandro Paredes sobre el cierre del primer tiempo. Más allá del resultado, el rendimiento colectivo de River estuvo lejos de lo esperado, algo que el propio capitán reconoció tras el encuentro.
Una mirada crítica sin excusas
Luego del pitazo final, los jugadores de River protestaron contra el árbitro Darío Herrera por una jugada polémica en el área de Boca. Sin embargo, ya en frío, Martínez Quarta optó por otro enfoque.
“No estuvimos a la altura y no encontramos el juego”, expresó el defensor, visiblemente golpeado por la derrota. Además, agregó: “Queríamos darle una alegría a nuestra gente y no pudimos. Les pedimos disculpas”.
El central fue claro al marcar el rumbo a seguir: trabajo, autocrítica y enfoque en lo que viene, con el objetivo de pelear el campeonato.
La polémica del final
Sobre la jugada que generó reclamos, Martínez Quarta también dio su opinión, aunque sin cargar directamente contra el arbitraje.
“Blanco no tiene intención de jugar la pelota, va directo a chocarme. Desde el VAR tendrían que haber llamado”, sostuvo. No obstante, evitó profundizar en teorías y remarcó: “Quiero creer en la buena fe. A Herrera lo respeto y los errores son humanos”.
Un mensaje hacia adelante
El capitán millonario dejó en claro que el foco está en la recuperación del equipo. River deberá mejorar su rendimiento si pretende mantenerse en la pelea por el título, y la autocrítica del referente del plantel marca el camino.

