Un clásico marcado por la intensidad
Rosario Central y Newell’s Old Boys terminaron 1-1 en una nueva edición del clásico rosarino, disputado este domingo en el Gigante de Arroyito por la octava fecha del Torneo Clausura de la Liga Profesional.
El encuentro estuvo lejos de ofrecer un juego fluido. La intensidad, las infracciones y la disputa física fueron protagonistas durante buena parte de los 90 minutos, en un partido donde ambos equipos tuvieron dificultades para generar situaciones claras.
El comienzo fue áspero, con fuertes entradas que derivaron rápidamente en tarjetas amarillas. En medio de esa tensión, el estadio tuvo un momento especial cuando Ángel Di María encabezó un aplauso en homenaje a Lionel Messi.
Central encontró la ventaja antes del descanso
Las ocasiones de gol aparecieron recién sobre el cierre de la primera etapa. Newell’s tuvo una aproximación con un remate de Rodrigo Herrera desde afuera del área, mientras que Central respondió con una volea de Di María que no encontró el arco.
El equipo local consiguió adelantarse cuando parecía que el primer tiempo terminaba sin goles.
Tras un córner desde la izquierda, la defensa rojinegra rechazó parcialmente la pelota y Gastón Ávila apareció para sacar una espectacular volea que terminó en el ángulo.
El defensor canalla convirtió así el 1-0 y desató el festejo de los hinchas de Central, justo antes del entretiempo.
Newell’s buscó el empate y encontró el premio en el descuento
En el complemento, Central intentó administrar la ventaja mientras Newell’s tuvo que asumir mayores riesgos. El entrenador rojinegro realizó modificaciones ofensivas para intentar cambiar el desarrollo del partido.
Con el correr de los minutos, el encuentro se volvió todavía más trabado. Newell’s no encontraba espacios y Central parecía encaminarse hacia una victoria en el clásico.
Sin embargo, en los últimos minutos llegó la acción que modificó todo.
Una pelota aérea terminó con una asistencia hacia Ramírez, quien permitió la aparición de Matías Cóccaro para marcar el empate.
El festejo rojinegro se frenó inmediatamente porque el juez de línea señaló posición adelantada. La jugada, sin embargo, fue revisada por el VAR y la decisión inicial quedó sin efecto.
El VAR validó el empate de Newell’s
Después de la revisión, el gol de Cóccaro fue convalidado y Newell’s consiguió el 1-1 en el tiempo de descuento.
Central ya no tuvo margen para reaccionar y el clásico terminó repartiendo puntos entre los dos equipos rosarinos.
El resultado dejó sensaciones diferentes: Newell’s rescató un empate agónico cuando parecía quedarse con las manos vacías, mientras que Central perdió en los últimos minutos una victoria que tenía prácticamente asegurada.
Así, el clásico rosarino volvió a quedar sin dueño y terminó con un empate cargado de tensión, polémica y dramatismo hasta el último instante.

