El Gobierno frenó la desregulación del practicaje y acordó una baja del 20% en las tarifas
El Gobierno nacional alcanzó un acuerdo con los representantes del sector de practicaje que permitirá restablecer de inmediato la asistencia a la navegación de los buques y evitar nuevas interrupciones en los puertos y vías navegables.
El entendimiento incluye una reducción del 20% en las tarifas del servicio y la suspensión de la aplicación del decreto que había modificado el régimen vigente. La decisión se tomó luego del conflicto generado entre el Ejecutivo y los prácticos por los cambios impulsados en la actividad.
Mesa técnica para revisar la normativa
Como parte del acuerdo, el Gobierno abrirá una mesa de trabajo junto con representantes del sector para analizar los principales puntos de la nueva regulación.
El espacio contará con la participación de los ministerios de Seguridad y Defensa, además de otros organismos vinculados a la actividad marítima.
La revisión incluirá aspectos relacionados con tarifas, condiciones operativas y cuestiones de seguridad, que fueron algunos de los puntos centrales de la disputa tras la publicación del nuevo esquema.
Desde el Ejecutivo informaron que la suspensión del decreto permitirá avanzar en una instancia de diálogo hasta alcanzar un acuerdo definitivo sobre el funcionamiento del servicio.
El conflicto había afectado la navegación comercial
La tensión entre el Gobierno y los prácticos navales generó demoras en la operatoria de buques en distintos puntos del sistema portuario argentino.
La actividad de practicaje resulta clave para la navegación en zonas complejas, ya que los profesionales asisten a los capitanes durante maniobras en accesos portuarios, canales y pasos fluviales.
El conflicto había generado preocupación especialmente en sectores vinculados a la exportación de granos y combustibles, debido al impacto que podía tener sobre la circulación de embarcaciones.
El Gobierno defendía la desregulación como una medida para reducir costos
Antes del acuerdo, el Ejecutivo había defendido la reforma establecida mediante el Decreto 690/2026, que modificaba el régimen de practicaje vigente desde 1991.
Desde el Gobierno argumentaron que la medida buscaba incrementar la competencia y reducir los costos logísticos mediante la incorporación de nuevos prestadores al mercado.
El vocero presidencial Adrián Ravier sostuvo que la desregulación apuntaba a «bajar el costo argentino» y mejorar la competitividad del transporte marítimo.
La normativa también planteaba cambios vinculados a la contratación de prácticos, los requisitos para la prestación del servicio y la posibilidad de reconocer experiencia de capitanes extranjeros en determinadas condiciones.
El acuerdo permitirá normalizar la actividad
Con la reducción tarifaria y la suspensión temporal del nuevo régimen, los prácticos retomarán sus tareas habituales para garantizar la navegación de los buques.
El Gobierno y el sector continuarán las negociaciones dentro de la mesa técnica con el objetivo de definir un marco regulatorio que contemple las necesidades operativas, económicas y de seguridad de la actividad.

