El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió a China, Francia y el Reino Unido que envíen buques de guerra al estratégico estrecho de Ormuz para proteger el tránsito marítimo en medio de la creciente tensión con Irán.
El pedido se produce tras tres semanas de escalada militar en Medio Oriente, un conflicto que ya provocó subas en el precio internacional del petróleo y generó preocupación por sus posibles consecuencias en la economía global.
Escalada militar y tensión en el estrecho de Ormuz
El estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del mundo, se encuentra en el centro del conflicto. Desde Teherán, las autoridades iraníes advirtieron que la vía marítima podría permanecer cerrada, lo que afectaría el comercio global de hidrocarburos.
En su primer mensaje público, el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, no apareció ante las cámaras y sostuvo que el estrecho “seguirá cerrado”, en un mensaje que profundiza la tensión con las potencias occidentales.
Trump endurece su discurso contra Irán
En declaraciones recientes, Trump adoptó un tono especialmente duro contra el régimen iraní.
“Han matado a inocentes durante 47 años y ahora yo los estoy matando”, afirmó el mandatario, en referencia a la ofensiva militar contra objetivos vinculados al gobierno iraní.
Además, el presidente estadounidense relativizó el impacto del aumento del petróleo y aseguró que su administración redoblará las acciones contra Irán si continúa la escalada.
Advertencias de Estados Unidos e Israel
Mientras tanto, el gobierno estadounidense reconoció que sus fuerzas armadas aún no están preparadas para escoltar buques petroleros en el estrecho de Ormuz, lo que abre interrogantes sobre la seguridad de la navegación en la zona.
En paralelo, Israel informó que bombardeó un complejo de desarrollo nuclear en Teherán, en una operación que incrementó aún más la tensión regional.
Analistas internacionales advierten que una interrupción prolongada del tránsito en el estrecho de Ormuz podría generar un fuerte impacto en el mercado energético mundial, con efectos directos sobre los precios del petróleo y la estabilidad económica global.

