La Municipalidad de Santa Fe avanza con un plan integral para fortalecer el sistema de protección hídrica de la capital provincial, una infraestructura clave frente a las lluvias intensas y las posibles crecidas de los ríos que rodean a la ciudad.
Por sus características geográficas, Santa Fe cuenta con una extensa red de defensas, estaciones y puntos de bombeo que permiten evacuar los excedentes de agua y reducir el impacto de los eventos climáticos. El esquema municipal alcanza 54 puntos operativos de bombeo, distribuidos en sectores estratégicos del ejido urbano.
Una red de bombeo adaptada a la geografía de Santa Fe
El sistema está compuesto por estaciones fijas y puntos de bombeo dinámicos. Entre las instalaciones permanentes se encuentran sectores ubicados sobre la Avenida Circunvalación, la zona de la Costa y Alto Verde.
Estos equipos tienen como objetivo evacuar los excedentes hídricos hacia el exterior del anillo defensivo, mientras que las unidades móviles permiten reforzar la capacidad de respuesta cuando las condiciones meteorológicas lo requieren.
Una de las particularidades del esquema es que buena parte de los tableros eléctricos y equipos mecánicos de respaldo no permanece instalada de manera permanente en la vía pública.
La decisión responde a la necesidad de proteger la infraestructura frente al vandalismo, el robo de cableado y el deterioro provocado por la exposición permanente a las condiciones climáticas.
Los equipos son almacenados en bases operativas y trasladados a los puntos correspondientes cuando se pronostican lluvias importantes o se presenta una situación que requiere reforzar el sistema.
Recuperación de equipos de gran capacidad
Al inicio de la actual gestión municipal se detectaron deficiencias en aproximadamente el 30% del sistema, con problemas en estaciones y defensas, desagües obstruidos y bombas que se encontraban fuera de servicio, rotas o afectadas por hechos de vandalismo.
Ante ese escenario, los equipos técnicos municipales realizaron tareas de recuperación y puesta a punto de distintos componentes.
El secretario de Desarrollo Urbano y Gestión Hídrica, Eduardo Rudi, destacó el trabajo realizado junto con las áreas municipales vinculadas a hidráulica e ingeniería.
Según explicó, fueron recuperados ocho equipos de 600 metros cúbicos y una bomba de 1.000 metros cúbicos.
La capacidad de estos equipos permite dimensionar la importancia de contar con unidades en condiciones operativas. De acuerdo con Rudi, una bomba de 1.000 metros cúbicos puede movilizar un volumen equivalente a unas 500 piletas de natación por hora.
Cómo funciona el protocolo ante lluvias y crecidas
El sistema de protección hídrica cuenta con un protocolo que permite adaptar la respuesta de acuerdo con la evolución de los niveles de los ríos y las condiciones meteorológicas.
En una primera etapa se monitorean los niveles de los ríos. Cuando las alturas se mantienen bajas, el drenaje de las precipitaciones puede realizarse por gravedad, mediante las pendientes naturales y la utilización de compuertas.
Cuando los niveles aumentan, se pone en funcionamiento el sistema de vasos comunicantes y se interconectan los reservorios desde el norte hacia el sur de la ciudad, incluyendo sectores como Chalet y Arenales.
Las compuertas permiten regular el desplazamiento del agua y equilibrar los volúmenes acumulados en los distintos reservorios.
Traslado de bombas y refuerzo de infraestructura
Ante la posibilidad de un evento meteorológico severo, las cuadrillas municipales trasladan bombas y tableros eléctricos desde las bases de almacenamiento hacia los puntos operativos.
Una vez en el lugar, los equipos son montados y conectados para quedar disponibles ante la necesidad de incrementar la capacidad de drenaje.
En paralelo, se realizan trabajos para mejorar las condiciones de acceso de la maquinaria pesada. Entre las tareas se encuentra el enripiado y colocación de material pétreo en las plazas de maniobra de estaciones estratégicas, como el sector de El Roca.
También se prevén medidas para garantizar el funcionamiento eléctrico de los equipos frente a posibles cortes de energía o fluctuaciones de tensión.
Un sistema clave para la seguridad hídrica
Con las estaciones fijas y los equipos móviles en funcionamiento, la red permite incrementar la capacidad de evacuación de los excedentes hídricos en los sectores más vulnerables de la ciudad.
La recuperación de bombas de gran caudal y el mantenimiento de los 54 puntos operativos forman parte de una estrategia que busca anticiparse a escenarios de lluvias intensas y crecidas.
Para una ciudad atravesada por ríos y rodeada de cursos de agua, mantener operativo el sistema de bombeo y las defensas constituye una de las principales herramientas de prevención y mitigación del riesgo hídrico.

