El operativo que permitió interceptar una avioneta cargada con más de 400 kilos de cocaína en el departamento Vera fue el resultado de una investigación silenciosa que se extendió durante varios meses y que incluyó tareas de inteligencia aérea, vigilancia rural y seguimientos sobre pistas clandestinas en el norte santafesino.
La causa se inició en marzo, luego de que la Drug Enforcement Administration (DEA), la agencia antidrogas de Estados Unidos, aportara información sobre posibles vuelos narcos que ingresaban desde Bolivia hacia el norte argentino.
A partir de esos datos, la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), encabezada por el fiscal Diego Iglesias, comenzó a trabajar junto al fiscal federal Matías Scilabra y el juez federal de Garantías N°1 de Rosario, Carlos Vera Barros.

Inteligencia aérea y vigilancia sobre campos rurales
La investigación se centró en movimientos sospechosos detectados en campos y caminos rurales del departamento Vera, una zona donde históricamente se investigaron aterrizajes clandestinos de aeronaves vinculadas al narcotráfico.
Durante semanas, brigadas de la Policía Federal realizaron tareas de vigilancia encubierta y monitoreo sobre distintos establecimientos rurales. También participaron grupos especiales que trabajaron con apoyo de la Fuerza Aérea Argentina.
Según trascendió, en el operativo se utilizaron drones y tecnología de rastreo para seguir posibles rutas aéreas utilizadas por organizaciones criminales.
Los investigadores sospechaban que la banda operaba con una estructura preparada para recibir cargamentos de cocaína provenientes de Bolivia y distribuirlos luego por vía terrestre.

El momento en que interceptaron la avioneta
El procedimiento se concretó en inmediaciones del establecimiento rural “Don Julio”, ubicado en jurisdicción del paraje 79/800, en el departamento Vera.
De acuerdo con la reconstrucción oficial, los agentes detectaron el descenso de una aeronave sobre una pista clandestina improvisada en medio del campo.
En ese momento, efectivos de la División Antinarcóticos de la Policía Federal avanzaron sobre el lugar y cercaron la zona para impedir la fuga de los involucrados.
La aeronave interceptada era un Cessna 210 que transportaba más de 400 kilos de cocaína distribuidos en numerosos paquetes.
El operativo permitió detener al piloto y al copiloto, ambos ciudadanos bolivianos, además de otras seis personas que esperaban la descarga de la droga en tierra.

La logística narco que encontraron en el lugar
Tras asegurar la pista clandestina, los investigadores avanzaron sobre los vehículos y equipos utilizados por la organización.
En el lugar secuestraron dos camionetas 4×4 —una Toyota Hilux y una Ford Ranger— además de un camión Ford Cargo y un Fiat Iveco que presuntamente iban a utilizarse para trasladar la droga.
También encontraron bidones de combustible, teléfonos celulares, equipos de comunicación y una antena satelital Starlink.
Los pesquisas creen que la banda contaba con un sistema logístico preparado para abastecer la aeronave, coordinar la descarga y mover rápidamente el cargamento hacia otros puntos del país.
Allanamientos simultáneos en Vera y Calchaquí
Luego de la interceptación, la Policía Federal desplegó una segunda etapa del operativo con allanamientos simultáneos en Vera y Calchaquí.
En los procedimientos participaron brigadas de distintas divisiones federales, incluidas unidades de Rosario, Reconquista, Corrientes y Roque Sáenz Peña.
Las medidas judiciales apuntaron a domicilios y predios rurales vinculados a los detenidos y a otras personas investigadas por integrar la estructura criminal.
Los investigadores ahora buscan determinar el destino final de la cocaína y establecer si existían conexiones con otras organizaciones narcotraficantes del país.
El antecedente de otras avionetas en Santa Fe
La aparición de aeronaves vinculadas al narcotráfico no es nueva en Santa Fe. En los últimos meses se registraron varios episodios similares.
Uno de ellos ocurrió en Curupaity, en el departamento San Cristóbal, donde encontraron una avioneta abandonada con matrícula boliviana y rastros de cocaína.
Otro caso se dio en Estación Díaz, donde apareció otra aeronave abandonada con más de 30 mil dólares en efectivo.
Además, días atrás fue hallada otra avioneta en un campo ubicado entre Salta y Formosa, en una zona señalada como parte de la ruta aérea utilizada para trasladar droga desde el Chapare boliviano hacia el norte argentino.

