El suboficial de policía Oscar Eduardo “Chimi” Valdéz, de 32 años, falleció este miércoles en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), donde permanecía internado en estado crítico tras haberse efectuado un disparo en la cabeza en la sede de la Jefatura de la Unidad Regional II de Rosario.
El agente, oriundo de la zona rural de Vera, había ingresado a la fuerza en 2019 y se encontraba con licencia médica desde mediados de 2025, luego de atravesar una grave enfermedad que requirió una extensa recuperación.
El episodio ocurrido en la Jefatura de Rosario
El hecho se registró el lunes al mediodía frente al edificio del Cuerpo Guardia de Infantería (CGI), dependencia en la que Valdéz había prestado funciones desde su llegada a Rosario.
De acuerdo a información aportada por fuentes policiales, el suboficial se presentó de uniforme con la intención de retomar el servicio activo. En un momento, aprovechó un descuido de una empleada policial y tomó el arma reglamentaria. Luego se dirigió a uno de los puestos de guardia, donde se produjo el disparo.
Personal del SIES intervino de inmediato y, al constatar que aún presentaba signos vitales, dispuso su traslado de urgencia al Heca, donde permaneció internado durante 48 horas hasta confirmarse su fallecimiento.
Una extensa licencia médica y el deseo de volver al servicio
Según se informó, Valdéz había contraído fiebre hemorrágica argentina, una enfermedad grave que lo mantuvo cerca de 50 días en terapia intensiva y que demandó una prolongada recuperación.
Pese a ese cuadro, su intención era reincorporarse a la policía, y tenía prevista para el 23 de febrero una junta médica que iba a evaluar su estado de salud y la posibilidad de volver a prestar funciones.
Conmoción en el norte santafesino
La muerte del suboficial generó profundo impacto en el norte de la provincia de Santa Fe, especialmente en Vera de donde era oriundo y Reconquista, ciudad donde desarrolló gran parte de su carrera.
Durante su trayectoria, Valdéz se desempeñó en el destacamento del barrio América, la Comisaría II y el Comando Radioeléctrico, y es recordado por distintas intervenciones destacadas.
Entre ellas, en 2019 salvó a un joven que se estaba asfixiando en un intento de suicidio, y en 2018 participó de un operativo de alcoholemia que tuvo amplia repercusión pública.
Salud mental y bienestar policial
El fallecimiento de Valdéz reavivó el debate sobre la salud mental y el bienestar del personal policial, una problemática que vuelve a generar preocupación dentro de la fuerza y en el ámbito institucional.

