El socialismo santafesino renovó las autoridades partidarias y confirmó la continuidad de Joaquín Blanco como secretario general y de Varinia Drisun como secretaria general adjunta de la Junta Ejecutiva Provincial.
La nueva conducción tendrá mandato hasta 2028 y mantiene a gran parte de los dirigentes que integraban la gestión anterior. La principal novedad es la incorporación del concejal rosarino Federico Lifschitz, hijo del ex gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz.
Nueva etapa en la conducción del socialismo
Desde el partido remarcaron que la renovación de autoridades se concretó con un mensaje de unidad y fortalecimiento institucional.
En el comunicado oficial, el socialismo sostuvo: “Renovamos autoridades en el Partido Socialista de Santa Fe reafirmando una convicción: construir futuro requiere diálogo, compromiso y trabajo colectivo. Y lo hacemos en unidad”.
Además de Blanco y Drisun, la mesa directiva quedó integrada por:
- Mariano Cuvertino
- Alberto Ricci
- Pablo Farías
- Federico Lifschitz
- Carlos Dolce
- Sergio Rojas
- Mariano Granato
- Lorena Ulieldin
- Lionella Cattalini
- María Laura Lucci
- Rosana Bellatti
- Gisel Mahmud
- Camila Rodríguez del Curto
- Iván Sánchez
Joaquín Blanco destacó la unidad partidaria
El diputado provincial y titular del partido, Joaquín Blanco, destacó el proceso de renovación interna y vinculó la nueva etapa con el legado histórico del socialismo santafesino.
“En unidad consolidamos el proceso de renovación partidaria. El PS de Hermes y Miguel está más vivo que nunca”, afirmó.
Además, cuestionó al gobierno nacional y aseguró que el partido buscará defender los intereses de Santa Fe frente a las políticas de ajuste económico.
Federico Lifschitz se suma a la conducción
La incorporación de Federico Lifschitz representa uno de los movimientos políticos más destacados dentro de la nueva estructura partidaria. El concejal rosarino se suma formalmente a la conducción provincial del socialismo, espacio que gobernó Santa Fe durante más de una década.
La presencia del hijo del ex gobernador Miguel Lifschitz también marca una continuidad simbólica dentro del partido y refuerza el proceso de renovación generacional impulsado por la dirigencia socialista.

