El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, recorrió este viernes las obras de la Unidad Penitenciaria N.º 8 “El Infierno”, ubicada en la intersección de las rutas AO12 y 14, en la localidad de Piñero. Se trata de la primera cárcel para reclusos de alto perfil del país y única en Sudamérica, diseñada para alojar a narcotraficantes y sicarios bajo estrictas condiciones de aislamiento.
Durante la visita, Pullaro estuvo acompañado por el titular de la Unidad Ejecutora de Infraestructura en materia de Seguridad Pública y Penitenciaria, Diego Leone, y destacó el ritmo de avance de los trabajos, que ya alcanzan el 40 % de ejecución.
Una cárcel clave dentro de la política de seguridad
El mandatario subrayó que la obra forma parte de una estrategia integral de seguridad pública. “Vamos a separar a los presos más violentos para romper el vínculo con el afuera”, afirmó Pullaro, al remarcar la importancia del control penitenciario como complemento del accionar policial y la inversión en tecnología.
En ese marco, explicó que cada interno contará con celda individual, con control permanente del Servicio Penitenciario, y que el contacto con otros detenidos estará estrictamente regulado. “No se trata solo de patrulleros o tecnología, sino de cómo controlamos a la población detenida”, sostuvo.
Capacidad y traslado de reclusos de alto perfil
A la Unidad Penitenciaria N.º 8 serán trasladados unos 500 reclusos actualmente alojados en distintos niveles de alto perfil en la provincia. Según detalló Pullaro, el objetivo es aislar a los detenidos más conflictivos y violentos, reduciendo su capacidad de operar desde el interior de las cárceles.
El complejo tendrá 1.152 plazas, distribuidas en cuatro módulos, y se complementará con la construcción de otras dos cárceles en el mismo predio, que alojarán cerca de 1.950 detenidos cada una.
Infraestructura inédita y máxima seguridad
Pullaro calificó a “El Infierno” como una cárcel de máxima seguridad sin precedentes en Santa Fe, tanto por su diseño como por el nivel de inversión. Recordó que “en 100 años se construyeron 3.500 celdas en la provincia, mientras que en cuatro años de gestión vamos a superar esa cifra”, sumando ampliaciones y nuevas unidades penitenciarias.
El gobernador remarcó que la actual administración será “el gobierno que más cárceles hizo”, con obras en Santa Felicia, Coronda, Las Flores, Recreo y Piñero.
Cómo será la cárcel “El Infierno”
El penal estará conformado por cuatro módulos y un edificio central de gobierno, con un doble muro perimetral de 1.800 metros de largo y 10 metros de alto, torreones de vigilancia cada 70 metros y una torre principal de 36 metros que permitirá una visión de 360 grados.
Cada módulo contará con 24 pabellones, con celdas individuales de hormigón premoldeado distribuidas en dos plantas. Además, tendrá boxes de comunicación sin contacto físico, atención de salud intramuros, sala de conferencias y helipuerto, con el objetivo de minimizar traslados y reforzar la seguridad.
Plazos de obra y generación de empleo
El titular de la obra, Diego Leone, confirmó que los trabajos avanzan al 40 % y que se prevé su finalización para octubre de este año. Actualmente, el proyecto emplea a unos 400 trabajadores de manera directa, además de numerosos puestos indirectos.
“Es una obra pública de alto impacto que permitirá trasladar presos de otros penales a una unidad especialmente diseñada para alto perfil”, concluyó Leone.

