Un convenio para mejorar el tratamiento de residuos
La UPCN Santa Fe y el INTEC-CONICET UNL firmaron un convenio de cooperación. El objetivo es poner en marcha un sistema piloto para el tratamiento de efluentes cloacales y residuos orgánicos.
El proyecto se desarrollará en el Club de Campo de UPCN. Allí se buscará aplicar una alternativa más eficiente para el manejo de los líquidos residuales y los residuos que genera el predio.
El acuerdo fue firmado por el secretario general de UPCN Santa Fe, Jorge Molina, junto a investigadores del Instituto de Desarrollo Tecnológico para la Industria Química (INTEC).
El INTEC depende del CONICET y la Universidad Nacional del Litoral (UNL). Por lo tanto, el convenio permitirá unir conocimiento científico con una necesidad concreta del territorio.
Un sistema basado en dos etapas
El proyecto contempla dos etapas para tratar los efluentes. La primera será la vermifiltración. La segunda estará basada en la fitorremediación.
La vermifiltración utiliza un biofiltro con microorganismos y lombrices. Estos organismos ayudan a procesar la materia orgánica presente en los líquidos residuales.
Después, el agua pasará por una etapa de fitorremediación. En este proceso se utilizan plantas que pueden absorber nutrientes y retener algunos contaminantes.
De esta manera, ambos sistemas trabajarán de forma complementaria. Primero se realizará el tratamiento mediante el vermifiltro. Luego, las plantas ayudarán a completar el proceso.
Lombrices para tratar aguas residuales
La investigadora principal del INTEC, Cristina Zalazar, explicó que el proyecto nació a partir de una necesidad del Club de Campo.
El predio recibe una importante cantidad de personas. Por eso, genera un volumen considerable de aguas residuales.
La primera etapa utilizará un biofiltro con microorganismos y lombrices de tierra. Las lombrices forman parte del proceso de degradación de la materia orgánica.
Además, estos organismos pueden contribuir al tratamiento de residuos vegetales. También ayudan a procesar los líquidos que ingresan al sistema.
El objetivo es obtener un agua con mejores condiciones luego del tratamiento. Según los resultados del proyecto, el líquido podría tener usos posteriores, como riego o fertilización.
Plantas para completar el tratamiento
La segunda etapa estará a cargo de la fitorremediación. Para este proceso se utilizarán diferentes especies de plantas.
La investigadora adjunta del INTEC, María Laura Fiasconaro, explicó que se trabajará con plantas palustres. También se incorporarán plantas flotantes.
Estas especies pueden aprovechar los nutrientes que están presentes en el agua. Al mismo tiempo, algunas de ellas pueden retener determinados contaminantes mediante sus raíces.
Por lo tanto, las plantas ayudarán a continuar el proceso iniciado por el vermifiltro. El objetivo final es mejorar la calidad del agua y reducir su carga contaminante.
Una prueba piloto de 1.000 litros
El ingeniero químico Eduardo Vidal explicó que el proyecto funcionará primero como una prueba piloto.
La investigación comenzará con un sistema de aproximadamente 1.000 litros de capacidad. Los resultados permitirán evaluar el funcionamiento del tratamiento.
Luego, el desafío será aumentar de manera gradual el volumen de agua procesada.
En una primera etapa, los investigadores trabajarán con los efluentes del comedor del predio. Según explicó Vidal, ese sector genera unos 30.000 litros semanales.
Más adelante, el objetivo será ampliar la capacidad del sistema. La meta es poder tratar entre 100.000 y 120.000 litros diarios durante la temporada alta del Club de Campo.
Ciencia y tecnología aplicadas al ambiente
Desde UPCN destacaron que el convenio permite combinar investigación científica, tecnología y experiencia territorial.
Además, el proyecto busca generar una solución concreta para el manejo de los efluentes y los residuos orgánicos.
La experiencia también permitirá obtener información para evaluar futuras aplicaciones. De esta manera, los resultados podrían servir como base para ampliar el sistema.
Por el INTEC participaron su director, Claudio Berli; la investigadora principal Cristina Zalazar; el profesional principal Eduardo Vidal; y las investigadoras adjuntas Carlina Masin, María Emilia Fernández y María Laura Fiasconaro.
Así, el convenio abre una nueva etapa de trabajo entre UPCN, CONICET y UNL. El objetivo es avanzar en una alternativa sustentable para el tratamiento de efluentes y residuos en el Club de Campo.

