El gobierno de Benjamin Netanyahu anunció que no negociará un cese del fuego con Líbano y evalúa llevar adelante una ofensiva terrestre a gran escala, que podría convertirse en la mayor desde la guerra de 2006. La decisión surge tras un ataque con más de 200 cohetes lanzados contra el norte de Israel por fuerzas vinculadas a Hezbollah y Irán.
Según fuentes estadounidenses e israelíes citadas por medios internacionales, el plan militar buscaría controlar el territorio al sur del río Litani y desmantelar las posiciones del grupo armado en la zona fronteriza.
Israel descarta negociar un alto el fuego
El gobierno israelí descartó iniciar conversaciones directas con Líbano para frenar la escalada militar. El canciller Gideon Saar fue categórico al ser consultado sobre un posible diálogo diplomático: “La respuesta es no”, afirmó.
El rechazo a la negociación llegó luego de un ataque combinado ocurrido días atrás, en el que se lanzaron más de 200 cohetes contra el norte de Israel.
Un funcionario israelí citado por medios estadounidenses aseguró que antes del ataque existía disposición a considerar un alto el fuego, pero que la magnitud del operativo cambió el escenario político y militar.
Impacto de los bombardeos en Líbano
Los ataques israelíes se concentraron principalmente en zonas del sur de Beirut y en áreas cercanas a la frontera.
De acuerdo con el Ministerio de Salud libanés, al menos 850 personas murieron desde el 2 de marzo, entre ellas 107 niños, mientras que más de 2.100 resultaron heridas.
Además, se estima que más de 800.000 personas fueron desplazadas de sus hogares a causa de los combates y los bombardeos.
El plan militar israelí en el sur del Líbano
Desde el inicio del conflicto, el ejército israelí realizó incursiones limitadas en territorio libanés tras los ataques con cohetes de Hezbollah. Sin embargo, fuentes citadas por la prensa internacional indican que se prepara una ofensiva terrestre de mayor escala.
El objetivo principal sería empujar a las fuerzas de Hezbollah hacia el norte y alejarlas de la frontera con Israel, además de destruir depósitos de armas, túneles y posiciones militares instaladas en aldeas cercanas.
Las Fuerzas de Defensa de Israel emitieron órdenes de evacuación para diversas localidades del sur del Líbano y zonas consideradas bastiones del grupo armado en los suburbios de Beirut.
Refuerzo militar y despliegue de tropas
El jefe del Estado Mayor israelí, el teniente general Eyal Zamir, ordenó un amplio refuerzo de tropas en el Comando Norte, en preparación para posibles operaciones ofensivas y defensivas.
El despliegue incluirá unidades del ejército regular, entre ellas la 98.ª División, junto con brigadas de combate y batallones de ingenieros militares.
Además, fuerzas de reserva de la 252 División serán movilizadas hacia la Franja de Gaza para reemplazar a unidades regulares que serán trasladadas al frente norte.

