Reapertura del estrecho de Ormuz en medio de la tregua
Irán confirmó este viernes la reapertura total del estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas del comercio energético global. El anuncio fue realizado por el canciller Abbas Araghchi, quien vinculó la medida con el alto el fuego vigente en Líbano.
Según detalló el funcionario, el paso quedó habilitado “para todos los buques comerciales durante el resto del período de tregua”, bajo una ruta coordinada previamente por las autoridades marítimas iraníes.
Contexto regional y posicionamiento de Irán
Desde la Cancillería iraní destacaron que la decisión se enmarca en una postura sostenida por Teherán: la necesidad de un cese del fuego simultáneo en toda la región, incluyendo el territorio libanés.
Cabe recordar que, en las últimas semanas, Irán había restringido fuertemente la circulación en el estrecho tras el incremento de tensiones con Estados Unidos e Israel, lo que generó preocupación global por el abastecimiento energético.

Reacción de Estados Unidos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó públicamente a la noticia y celebró la reapertura del paso marítimo.
A través de su red social Truth Social, expresó: “Irán acaba de anunciar que el estrecho está completamente abierto y listo para el paso libre. ¡Gracias!”.
Impacto inmediato en el mercado del petróleo
La decisión tuvo un efecto directo en los mercados internacionales. El precio del crudo registró una fuerte caída tras el anuncio.
El petróleo intermedio de Texas (WTI) abrió la jornada con una baja del 9,01%, ubicándose en 86,16 dólares por barril, reflejando el alivio de los inversores ante la normalización del tránsito en una vía clave para el suministro global.
Los contratos futuros también mostraron retrocesos significativos, consolidando la tendencia bajista tras días de incertidumbre por posibles interrupciones en el flujo energético.
Clave estratégica global
El estrecho de Ormuz es considerado un punto neurálgico del comercio mundial, ya que por allí circula una porción significativa del petróleo y gas que se consume a nivel global. Su reapertura reduce tensiones y devuelve previsibilidad a los mercados, al menos mientras se mantenga la tregua regional.

