La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, asumió este martes el cargo con una de las primeras decisiones de alto impacto de su gestión: las Fuerzas Armadas pasarán a liderar las operaciones de seguridad en las zonas más afectadas por la criminalidad durante los estados de emergencia.
En su discurso de investidura ante el Congreso, la mandataria sostuvo que su gobierno buscará recuperar el control de los territorios dominados por organizaciones delictivas, el narcotráfico y la minería ilegal, una problemática que se profundizó en los últimos años.
Las Fuerzas Armadas tendrán un rol central en la seguridad
Fujimori afirmó que los militares asumirán temporalmente el liderazgo del orden interno en las áreas declaradas en emergencia, con el objetivo de devolver la seguridad a la población.
La presidenta remarcó que la lucha contra el crimen organizado será una prioridad de su administración y adelantó que solicitará facultades legislativas para impulsar nuevas normas destinadas a reforzar el combate contra la delincuencia.
Además, reiteró su promesa de implementar una política de «mano dura» inspirada en el modelo aplicado por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, incluyendo la construcción de una prisión de máxima seguridad y otras medidas orientadas al endurecimiento del sistema penal.
La extorsión, uno de los principales desafíos
Uno de los ejes del mensaje presidencial estuvo centrado en el crecimiento de las extorsiones, un delito que afecta especialmente a pequeños comerciantes y trabajadores del transporte.
Las denuncias por extorsión pasaron de 2.421 casos en 2019 a 26.734 en 2025, según datos oficiales mencionados durante la presentación. Esta situación ha generado un fuerte impacto económico y social, especialmente en los sectores más vulnerables del país.
Economía, inversiones e integración regional
En materia económica, Fujimori aseguró que buscará generar estabilidad jurídica y reglas claras para atraer inversiones nacionales y extranjeras.
También anunció que impulsará obras de infraestructura, promoverá un aumento de la remuneración mínima y fortalecerá la Alianza del Pacífico como herramienta para ampliar la inserción comercial de Perú en los mercados asiáticos.
Asimismo, expresó su intención de profundizar la cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico y manifestó el interés de que Perú participe en iniciativas regionales de seguridad impulsadas por Estados Unidos.
Un nuevo escenario político en Perú
La llegada de Keiko Fujimori a la presidencia marca el regreso del fujimorismo al poder y abre una nueva etapa política en Perú tras una década de fuerte inestabilidad institucional.
La mandataria reemplaza al presidente interino José Balcázar y deberá gobernar con un escenario legislativo dividido, donde el oficialismo tendrá mayoría en el Senado, mientras que la oposición controlará la Cámara de Diputados.
Aunque el contexto político continúa siendo desafiante, la economía peruana mantiene perspectivas de crecimiento. El Banco Central proyectó una expansión del 3,4% para 2026, impulsada por la recuperación de la demanda interna y la inversión.

