Un ataque armado en plena madrugada
La ciudad de Rosario volvió a ser escenario de un hecho de extrema violencia. Un doble homicidio se produjo en la intersección de Campbell y Cisnero, en el barrio Triángulo, durante la madrugada del sábado, cuando dos hombres a bordo de una motocicleta abrieron fuego contra un punto de venta de drogas que funciona en la zona.
Como resultado del ataque, murieron Daysi Jazmín Durán, de 16 años, y un hombre que aún no fue identificado. Además, otras dos personas resultaron heridas por disparos, aunque se encuentran fuera de peligro, según confirmaron fuentes oficiales.
La secuencia del crimen
El episodio ocurrió cerca de la 1 de la madrugada. De acuerdo a los primeros datos recolectados, una moto con dos ocupantes circuló por calle Cisnero; uno de ellos descendió y comenzó a disparar contra el búnker ubicado en esa esquina.
Daysi Durán no logró escapar y recibió impactos fatales en el lugar. En tanto, el otro hombre herido intentó huir y recorrió unos metros hasta ingresar a un pasillo que desemboca en calle Pamaló, donde finalmente murió. Tras el ataque inicial, los agresores continuaron su marcha y volvieron a disparar en una esquina cercana, hiriendo a dos vecinos que se encontraban comprando en un kiosco.
Un cuerpo sin identificar y una adolescente que no estaba vinculada al hecho
El hombre fallecido no sería del barrio y permaneció sin identificar durante varias horas, hasta que su cuerpo fue retirado por personal forense en la mañana del sábado. Vecinos relataron que el cadáver permaneció en la vía pública durante la madrugada.
La adolescente fue trasladada de urgencia al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), donde falleció horas después. Versiones iniciales que la vinculaban al funcionamiento del búnker fueron desmentidas por vecinos, quienes aseguraron que Daysi no tenía relación con el negocio narco.
“Era una piba que no tenía nada que ver”, coincidieron testimonios recogidos en el lugar. La joven cursaba estudios en la Escuela Técnica Nº 547 “Héroes de Malvinas” y había participado recientemente de la despedida de quinto año.
Un territorio marcado por la venta de drogas
La zona de Cisnero, Campbell y Pamaló aparece fuertemente atravesada por la venta de estupefacientes, con varios puntos de expendio ubicados a escasos metros entre sí. Vecinos describen un escenario cotidiano de consumo, búnkeres activos y una presencia constante de compradores, incluso después del ataque.
A pesar de que el búnker permanecía cerrado y con manchas de sangre visibles, personas continuaron acercándose durante el día para intentar comprar drogas, lo que refleja el nivel de naturalización del negocio ilegal en el barrio.
La hipótesis del conflicto narco
La principal línea investigativa apunta a una disputa entre bandas por el control territorial, en un esquema de “franquicias” ligadas a la organización criminal conocida como Los Monos. Según testimonios barriales, el punto de venta atacado respondería a ese entramado.
Informes recientes de la Fundación de Investigaciones en Inteligencia Financiera (Finint) señalan que Los Monos mantienen influencia en barrios como Triángulo, Godoy y Empalme Graneros, bajo un sistema de control que combina venta de drogas, extorsiones y violencia armada para sostener el dominio.
Un crimen que vuelve a exponer la violencia estructural
El doble asesinato reaviva el debate sobre la violencia narco en Rosario y el impacto directo sobre vecinos ajenos a los conflictos criminales. La muerte de una adolescente que, según su entorno, no tenía vínculos con el delito, vuelve a poner en foco el alcance de estas disputas y sus consecuencias sobre la población civil.
La investigación continúa a cargo de la Justicia provincial, mientras el barrio permanece atravesado por el miedo y la incertidumbre.

