El proyecto del Acueducto Biprovincial Santa Fe–Córdoba dio un nuevo paso con el anuncio de la licitación de dos tramos fundamentales que se ejecutarán a partir del 27 de enero. La obra busca garantizar el abastecimiento de agua potable en ambas provincias, especialmente en Córdoba, donde la demanda aumenta durante los períodos de sequía.
Una obra estratégica para mejorar el abastecimiento
Los nuevos bloques a licitar, denominados B y C, cuentan con un presupuesto oficial de $165.723 millones y se suman al tramo actualmente en construcción desde la localidad de Coronda, que incluye la toma de agua del río del mismo nombre.
Con estos avances, la red troncal alcanzará 43 kilómetros, que junto a los ramales proyectados superarán los 110 kilómetros totales de acueducto. Una vez finalizados los bloques A, B y C, quedará pendiente el bloque D, último segmento de la Fase I, que extenderá la red hasta San Martín de las Escobas.
Cómo avanzan los bloques en ejecución
El Bloque A, que ya se encuentra en obras, contempla la toma de agua, el acueducto de agua cruda, una planta potabilizadora y los ramales de ingreso a Coronda. Esta etapa cuenta con financiamiento del Fondo Kuwaití, por 50 millones de dólares destinados a ambas provincias.
El Bloque B abarca la continuidad de los ramales 1.0 y 1.1 hasta Barrancas, el ramal 1.3 hacia Gessler y 20,4 kilómetros de acueducto troncal. También incluye la construcción de centros de distribución en Arocena, Gessler, Larrechea, San Fabián y Barrancas.
En tanto, el Bloque C comprende la Estación de Bombeo N° 2, 17,7 kilómetros de línea troncal y los ramales que abastecerán a Loma Alta, Gálvez, San Eugenio, Campo Piaggio y López. Como en el caso del bloque B, las obras serán financiadas por el Fondo Saudí para el Desarrollo (FSD).
Un proyecto de integración regional
El Acueducto Biprovincial es considerado una de las obras de infraestructura hídrica más relevantes de la región centro. Permitirá mejorar la disponibilidad y calidad del agua potable en 83 localidades, beneficiando a más de 1,2 millones de personas.
Además de su impacto directo en la calidad de vida, el proyecto refuerza la cooperación entre Santa Fe y Córdoba, promoviendo una integración productiva y social de largo plazo.

