Busatto tuvo una trayectoria activa dentro del peronismo santafesino. Fue uno de los referentes de la Juventud Peronista y durante su paso por la Legislatura provincial desarrolló una intensa actividad política.
Con el paso de los años, sin embargo, su vínculo con aquel espacio político habría cambiado. También cambió su exposición pública y su presencia dentro de la escena política santafesina.
Una escena que llamó la atención
Días atrás, el fallecimiento de un reconocido abogado de extracción radical reunió a dirigentes y referentes de distintos sectores en un velorio que funcionó, como suele ocurrir en estos casos, como un punto de encuentro de la política local.
Entre los presentes estuvo Busatto.
Su presencia no pasó inadvertida. Según quienes estuvieron allí, el exlegislador permaneció apartado y prácticamente sin contacto con buena parte de los dirigentes que participaban de la despedida.
La escena generó comentarios entre algunos asistentes. No tanto por su presencia, sino por la distancia que se percibía alrededor del dirigente.
¿Una vuelta a la política?
En los últimos tiempos comenzaron a circular versiones sobre un posible regreso de Busatto a la actividad política.
Algunas especulaciones lo ubican con aspiraciones de competir por la Intendencia de Santa Fe. Otras versiones hablan de un eventual regreso a la Legislatura.
En política, nada puede descartarse. Los escenarios cambian, las alianzas se reconstruyen y dirigentes que parecían fuera de carrera pueden volver a ocupar espacios.
Pero también existe otra posibilidad: que la sociedad y buena parte de la dirigencia hayan tomado distancia y que recuperar aquel protagonismo resulte mucho más difícil de lo que algunos imaginan.
El costo de las decisiones
La trayectoria política de Busatto estuvo marcada durante años por su pertenencia al kirchnerismo y por relaciones con dirigentes de peso dentro de ese espacio.
También construyó, en paralelo, una vida personal alejada de la exposición cotidiana de la política santafesina. Se comenta que desde hace años, estaría viviendo con su familia, en un barrio privado de provincia de Buenos Aires.
Ahora, frente a las versiones sobre un eventual regreso, aparece una pregunta inevitable: ¿existe todavía el .mismo espacio político y social que alguna vez acompañó su carrera?
La respuesta no parece sencilla.
La política argentina tiene una enorme capacidad para reciclar dirigentes, pero también puede ser implacable cuando alguien pierde poder, representación o vínculos.
Cuando el poder deja de ser suficiente
La política suele ofrecer señales antes de mostrar sus resultados. Una de ellas es la pérdida de interlocutores, otra es la falta de convocatoria y otra, quizás la más evidente, es dejar de ocupar el centro de las conversaciones.
El verdadero desafío para cualquier dirigente no es llegar al poder, sino comprender cuándo empieza a perderlo.
Busatto podrá intentar regresar a la escena política. Podrá buscar un nuevo cargo o reconstruir vínculos. Kiko es inteligente. No trabajó mal como legislador, pero hablan que se olvidó de sus Compañeros de militancia, que se encandiló con las luces de la política nacional.
Todo es posible.
Pero si efectivamente pretende volver, tendrá por delante una tarea mucho más compleja que conseguir una candidatura: deberá recuperar la confianza y la representación que alguna vez tuvo.
Porque en política, a veces, la caída libre no comienza cuando se pierde una elección.
Comienza mucho antes, cuando el dirigente todavía no se dio cuenta de que dejó de ser imprescindible.

