El partido entre Argentina y Egipto por los octavos de final del Mundial 2026 no solo captó la atención de millones de hinchas. También provocó un fenómeno que volvió a reflejarse en el sistema energético nacional: la demanda eléctrica cayó hasta niveles similares a los que se registran durante la madrugada.
Los datos difundidos por CAMMESA, la compañía encargada de administrar el Mercado Eléctrico Mayorista, muestran que el consumo comenzó a bajar antes del inicio del encuentro y alcanzó su punto más bajo durante el segundo tiempo.
¿Cómo evolucionó la demanda eléctrica durante Argentina vs. Egipto?
Una hora antes del comienzo del partido, la demanda del sistema eléctrico nacional era de 22.534 megavatios (MW). Sin embargo, 15 minutos antes del pitazo inicial ya había descendido a 21.702 MW.
La tendencia continuó durante la primera etapa hasta llegar a 20.047 MW.
En el entretiempo se produjo un repunte del consumo, cuando muchas personas aprovecharon la pausa para levantarse, preparar comida o utilizar distintos electrodomésticos. En ese lapso, la demanda subió hasta 20.619 MW.
Durante el complemento volvió a registrarse una fuerte caída y el consumo alcanzó 18.778 MW, un valor comparable con el que habitualmente se observa en la madrugada.
Tras el final del encuentro, el sistema comenzó a recuperar progresivamente sus niveles habituales y, una hora más tarde, la demanda se ubicó en 19.815 MW.

La explicación de CAMMESA: la clásica curva en «W»
Desde CAMMESA señalaron que este comportamiento es habitual cada vez que juega la Selección Argentina en torneos internacionales.
El fenómeno se conoce como curva en «W» porque el consumo eléctrico desciende durante el desarrollo del partido, aumenta en el entretiempo y vuelve a bajar en la segunda parte, para finalmente recuperarse una vez finalizado el encuentro.
Cuanto más importante es el partido y mayor es la audiencia, más pronunciado resulta este comportamiento, especialmente cuando el encuentro se disputa en un día hábil.
Consejos para ahorrar electricidad durante el invierno
Además de analizar el comportamiento del sistema, CAMMESA recordó algunas recomendaciones para reducir el consumo de energía durante los meses más fríos:
- Utilizar el aire acondicionado en modo calefacción a 20 °C.
- Mantener limpios los filtros de los equipos.
- Calefaccionar únicamente los ambientes que estén en uso.
- Garantizar una correcta ventilación cuando se utilizan artefactos a gas.
- Mejorar el aislamiento térmico de puertas, ventanas y techos.
Según CAMMESA, una vivienda con una buena aislación térmica puede reducir hasta un 25% el consumo de electricidad, lo que también impacta en una menor factura de energía.

