El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil rechazó el pedido de prisión domiciliaria presentado por la defensa del expresidente Jair Bolsonaro. La solicitud se basó en motivos de salud, pero el tribunal resolvió que el exmandatario debe continuar detenido.
Bolsonaro cumple una condena de 27 años y tres meses de prisión por su responsabilidad en el intento de golpe de Estado ocurrido en 2022. Desde noviembre permanece detenido en la Superintendencia de la Policía Federal.
El ex presidente estuvo internado desde el 24 de diciembre por complicaciones intestinales. Tras recibir el alta médica, la Justicia ordenó su regreso inmediato al lugar de detención.
Los argumentos del juez Alexandre de Moraes
El juez Alexandre de Moraes afirmó que no existen condiciones legales para otorgar la prisión domiciliaria. En su fallo, sostuvo que los informes médicos no muestran un deterioro grave de la salud de Bolsonaro.
Según el magistrado, la Policía Federal cuenta con los recursos necesarios para garantizar su atención médica. Allí recibe control permanente, asistencia las 24 horas, fisioterapia y una dieta especial.
Antecedentes que influyeron en la decisión
Moraes también recordó los antecedentes de incumplimiento de medidas judiciales por parte del exmandatario. Entre ellos, mencionó la destrucción de la tobillera electrónica y conductas que, según el tribunal, indicaron riesgo de fuga.
Estos antecedentes pesaron en la decisión de la Corte. El juez consideró que no corresponde otorgar un beneficio excepcional bajo el argumento humanitario presentado por la defensa.
Alta médica y regreso a la detención
El jueves 1 de enero, Bolsonaro dejó el Hospital DF Star de Brasilia tras más de una semana de internación. Salió a las 18:43 hora local bajo un fuerte operativo de seguridad.
Luego, la Policía lo trasladó en una caravana oficial hasta la sede de la Policía Federal, donde continúa cumpliendo su condena. Los abogados habían advertido un posible agravamiento de su salud, pero la Corte descartó ese escenario.

