Estados Unidos incautó dos petroleros que intentaron evadir el bloqueo naval impuesto a las exportaciones energéticas de Venezuela. Las embarcaciones fueron interceptadas en operativos separados, sin enfrentamientos ni resistencia de sus tripulaciones, según confirmaron autoridades estadounidenses.
El primer buque, el Bella 1, registrado bajo bandera rusa y posteriormente renombrado Marinera, fue interceptado en el Atlántico Norte tras dos semanas de seguimiento. El segundo, el M/T Sophia, fue capturado en aguas del mar Caribe durante una operación coordinada por el Comando Sur de Estados Unidos.
Incautación del Bella 1 en el Atlántico Norte
El Bella 1 tenía como destino final Rusia y fue abordado por la Guardia Costera estadounidense luego de rechazar intentos previos de inspección. El Comando Europeo de Estados Unidos informó que la incautación se realizó por violaciones a las sanciones económicas vigentes.
Según fuentes oficiales, el Departamento de Justicia, el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Defensa participaron en el operativo. Las autoridades señalaron que la tripulación no ofreció resistencia durante el abordaje.
Diversos informes indicaron la presencia de buques militares rusos en la zona, incluidos submarinos, aunque no se registraron incidentes ni acciones hostiles. Funcionarios estadounidenses aclararon posteriormente que no había embarcaciones rusas cercanas al momento del abordaje, evitando así un posible escenario de tensión diplomática.
Rusia no emitió comentarios oficiales sobre la operación.
Captura del M/T Sophia en el Caribe
En una acción paralela, la Guardia Costera de Estados Unidos interceptó al M/T Sophia, un petrolero sin bandera vinculado a la llamada “flota oscura”, utilizada para transportar crudo sancionado.
El Comando Sur informó que el buque realizaba actividades ilícitas en aguas internacionales del Caribe y fue interceptado sin incidentes durante la madrugada. Actualmente, el petrolero es escoltado hacia territorio estadounidense para su disposición final.
La operación se enmarca en la Operación Southern Spear, cuyo objetivo es combatir el tráfico marítimo ilegal y reforzar la seguridad en el hemisferio occidental.
Intentos de evasión y bloqueo naval
En los últimos días, al menos 16 petroleros sancionados habrían intentado evadir el bloqueo naval estadounidense a las exportaciones petroleras venezolanas. Según análisis satelitales, varias embarcaciones apagaron sus sistemas de rastreo o falsearon su ubicación, una práctica conocida como spoofing.
Cuatro de estos buques fueron detectados navegando hacia el este, utilizando nombres falsos y posiciones alteradas, sin autorización del gobierno provisional venezolano. Analistas señalan que estas maniobras podrían constituir actos coordinados para saturar el control naval.
Contexto de las sanciones a Venezuela
El pasado 16 de diciembre, el presidente estadounidense Donald Trump impuso un bloqueo total a los petroleros venezolanos sancionados, medida que la administración calificó como una de las mayores cuarentenas marítimas de la historia reciente.
El bloqueo busca limitar la capacidad del régimen venezolano para generar ingresos por exportaciones energéticas, aunque mantiene excepciones para cargamentos autorizados, como los envíos de la empresa estadounidense Chevron hacia el golfo de México.
Hasta el momento, tres petroleros han sido interceptados directamente en el marco de esta política: el Skipper, incautado en diciembre; el Centuries, abordado pero no confiscado; y el Bella 1, capturado esta semana.

