Una Casa Rosada con baja actividad
La sede gubernamental amaneció con escaso movimiento y oficinas semivacías, en una jornada marcada por el alto acatamiento al paro general convocado por la Confederación General del Trabajo.
Con el Presidente de viaje oficial en Estados Unidos, funcionarios intentaron mostrar normalidad en la actividad diaria. Algunos empleados ingresaron por medios propios mientras otros sectores prácticamente no registraron circulación.
### Las críticas oficiales al paro
El vocero presidencial sostuvo que la medida de fuerza fue “perversa” y “extorsiva”, al considerar que la paralización del transporte impide trabajar a quienes desean hacerlo.
Según el funcionario, la huelga respondió a motivaciones políticas vinculadas al rechazo al proyecto de reforma laboral que debate el Congreso.
Además, afirmó que “la gente odia a los sindicalistas” y cuestionó el rol de los organizadores de la protesta.
### Impacto económico y postura del Ejecutivo
Desde el Gobierno estimaron pérdidas cercanas a 600 millones de dólares durante la jornada, aunque evitaron brindar cifras oficiales sobre el nivel de acatamiento.
Mientras tanto, distintos ministerios informaron que continuaron con sus tareas habituales y confiaron en la aprobación parlamentaria de la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo.
### Posibles sanciones a gremios del transporte
La administración nacional analiza aplicar sanciones contra la Unión Tranviarios Automotor y La Fraternidad, debido a su adhesión total a la huelga.
Las autoridades laborales señalaron que las intimaciones previas tuvieron “escaso resultado” y remarcaron que los sindicatos reconocieron que el paro no estuvo motivado por reclamos salariales sino por la reforma en debate.
El Gobierno también anticipó que se aplicará el protocolo de seguridad vigente ante posibles manifestaciones durante la sesión legislativa.

