a previa del Mundial 2026 continúa sumando capítulos de tensión en la Selección de Francia. En las últimas horas, la Federación Francesa de Fútbol quedó nuevamente en el centro de la controversia tras la difusión de una campaña publicitaria que utilizó la imagen de varios futbolistas del plantel nacional para promocionar una empresa de apuestas deportivas.
Según informó el diario deportivo L’Equipe, Kylian Mbappé y otros integrantes del seleccionado manifestaron su malestar por la utilización de sus imágenes en acciones comerciales relacionadas con el sector del juego, una cuestión que ya había generado diferencias entre las partes en años anteriores.
El origen de la nueva controversia
La publicación promocional incluyó fotografías de Mbappé junto a Michael Olise, Rayan Cherki, Ousmane Dembélé y Désiré Doué antes del encuentro amistoso disputado frente a Costa de Marfil.
De acuerdo con la información difundida en Francia, varios futbolistas consideraron inapropiada la asociación de su imagen con una casa de apuestas, reabriendo así un debate sobre los límites de los acuerdos comerciales firmados por la Federación.
Aunque no hubo declaraciones públicas recientes de los protagonistas, el tema volvió a instalarse en la agenda deportiva francesa por la sensibilidad que genera dentro del grupo.
Un conflicto que ya tuvo antecedentes
La relación entre Mbappé y la Federación Francesa respecto a los derechos de imagen no es nueva. En 2022, el actual delantero del Real Madrid decidió no participar en una sesión fotográfica oficial al expresar su desacuerdo con la utilización de su imagen para promocionar determinadas marcas.
En aquel momento, el futbolista cuestionó especialmente los vínculos comerciales con empresas de apuestas y ciertos productos alimenticios.
“No estábamos de acuerdo en algunos casos como en marcas relacionadas con la salud alimenticia y de apuestas”, había explicado Mbappé durante una entrevista concedida a Canal Plus.
Sus declaraciones impulsaron una revisión de los acuerdos comerciales vigentes y llevaron a la Federación a renegociar aspectos vinculados con los derechos de imagen de los jugadores de la selección nacional.
El conflicto por las entradas también genera tensión
La polémica surge además en un contexto complejo para el seleccionado francés. En los últimos días trascendieron diferencias entre los futbolistas y la Federación por la distribución de entradas destinadas a familiares y allegados durante el Mundial 2026.
Ese desacuerdo generó malestar dentro de la concentración y obligó a abrir instancias de diálogo para intentar alcanzar consensos antes del inicio de la competencia.
La Federación, nuevamente bajo observación
Con este nuevo episodio, la Federación Francesa vuelve a quedar bajo la lupa en un momento clave para el equipo dirigido por Didier Deschamps.
Si bien no existe un conflicto público abierto, la utilización comercial de la imagen de los futbolistas continúa siendo un tema sensible dentro del seleccionado francés, especialmente para Mbappé, quien históricamente ha defendido una mayor participación de los jugadores en las decisiones relacionadas con sus derechos de imagen.

